lunes, 23 de septiembre de 2024

A veces extraño personas que nunca existieron

Vi un video de Jim Carrey diciendo que él manifiesta y consigue cosas. Siempre pensé que era mi súper poder de predecir el futuro lo que había ocurrido en esas ocasiones, como cuando me gané la tele, pero al parecer no. Les voy a contar cómo fue. Recuerdo que era un bingo chico, la entrada era barata y la tele, probablemente, costaba más que todas las entradas que vendieron (no más de 40). La cosa es que yo no quería ir porque sabía que me ganaría la tele y la situación me incomodaba. En el juego, se llenaron rápidamente las casillas y mi cartón le sacó por lo menos 7 números al resto de los cartones de mi mesa.

Después de escuchar a Jim Carrey, creo que lo que realmente me pasó fue una manifestación no planificada (o algo así). No me gusta la palabra manifestar porque implica trabajo. Es más cómodo tener el poder de predecir el futuro. Me agrada, aunque a veces mis predicciones son calamidades. ¿Estaré también materializando desgracias? Por la rechucha, me acabo de acordar que el otro día soñé con el hombre polilla.

Para prevenir cualquier tipo de desastre he decidido cambiar el enfoque de mi vida. Aunque eso de la constancia no se me ha dado fácil. Por lo menos dos veces a la semana le pido a los aliens que me visiten para que me curen el dolor que tengo en las manos.

Me gustaría poder creer que hay una solución mágica para encontrar el trabajo de programador que quiero o que puedo dejar de tener alergia con solo haberlo repetido por todos lados. Pero es verdad que en todo eso hay energía invertida, incluso en la repetición o en los rituales de instagram.

El otro día tiré una moneda y no respeté la decisión de la moneda y no pasó nada malo. Tampoco puedo saber qué hubiera pasado si cambiábamos el plan. Algunas personas dicen que el Guasón de la Batman de Nolan tampoco tenía la intención de respetar al azar si fallaba en su contra, porque mantuvo su dedo en el gatillo cuando le pasaba la pistola a Harvey Dent. Yo no creía eso, hasta que yo tampoco lo respeté.

Recuerdo que hace unos años saldríamos con unos amigos de viaje. El problema surgió cuando uno de ellos se demoró más que la chucha y no respondió el teléfono en todo el día, apareciendo varias horas después con la idea de que fuéramos igual. Yo ya no tenía ganas de ir porque me tocaba manejar muchas horas y llegaríamos como a las 3 de la mañana. El rezagado se puso muuuy insistente con el tema, así que propuse tirar una moneda para decidir. No les dije porque sentía que había hecho trampa, pero ya sabía cuál sería el resultado del lanzamiento.

No quiero volver a faltarle el respeto al azar. Pido disculpas por eso. De verdad que no quería devolverme a la casa. No debí tomármelo tan a la ligera.

Insisto, extraño a alguien con quien hablar de cosas que nunca existieron. A veces me siento solo. Supongo que todos estamos solos cuando nos vamos a la cama.

 Lo que hubiera sido que se quede donde está