martes, 19 de agosto de 2025

canción de la soledad

 Poralgunarazón me transmite una desolación adictiva

still corners - the ship

still corners - the ship
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no sé por qué no se muestra el video qlia. mañana lo arreglo 

 

jueves, 14 de agosto de 2025

La laguna de los patos

Después de escapar del colegio, cada uno quedó con un terreno. Yo fui junto a P a tirarle agua al vecino con una pistola de agua. Él tenía una especie de humedal oscuro que conectaba con un lago más grande. Algunos tomaron los sups para recorrer el lugar, pero yo preferí nadar.

Llegué hasta donde el lago se abría, se podía ver la represa, el pueblo, los bosques y la población abandonada que dejó la construcción de la represa.

Subí por las enormes rocas que se metían hasta lo más profundo del lago y caminé hasta los cimientos de la represa. Me dio la impresión que ya estaba seca o en desuso, así que me metí por los túneles por donde pasaba el agua.

Una alarma me hizo entender que todo el sistema seguía activo. Yo retrocedí y me alejé de una gran compuerta de concreto que estaba observando. Sin mucho margen, salió por el umbral de esa enorme estructura una lámina de acero al rojo vivo que iluminó todas las piezas metálicas que permanecían escondidas en la oscuridad. Luego de eso, comenzó a fluir el agua a presión, de la misma forma que escapa de una manguera hecha tiras por el sol.

 

 

Para el psiquioatra 2

 14 de agosto.

 Anoche soñé que iba al trabajo, onda, como si hoy hubiera ido. Todo seguía igual, mi licencia, mi falta de contrato. Era raro porque me agradaba ir, como antes que me cambiaran las funciones: el sol caía suave sobre los edificios que se ven por la ventana y mis colegas volvieron a tratarme bien, como si nada hubiera pasado. Yo hacía mi pega anterior, relajada, no veía ninguno de los cachos que están llegando al email y así pasaba la tarde.

En el sueño yo estaba consciente que tengo una conversación pendiente, pero aun así no la abordaba. Lo más complicado es que yo sabía que solo había ido ese día, no entiendo bien por qué, pero no pensaba volver a ir hasta que terminara mi licencia. No quería tener que explicar eso y mi plan era mandarlo por escrito. No entiendo por qué fui a la oficina con licencia. Quizá echo de menos mis funciones anteriores. No me he sentido muy bien estos días.

domingo, 29 de junio de 2025

Para la Karina

Robado de un facebook 

Pocas despedidas pueden ser tan crudas como la de un gato que has amado. Los gatos no hacen ruido al irse, no se dramatizan a sí mismos, no imploran ni pactan. Simplemente, un día se acuestan un poco más lento, te miran un poco más hondo y ya no regresan del sueño. Y cuando se van, algo en ti también desaparece: el sonido de sus patitas en el piso, la manera hermosa y exacta en que ocupaban el sol de la tarde, ese bostezo con el que te decían: “Estoy aquí, y está bien.”

Ayer murió mi gatita Rorri, y a mí me arden las entrañas. Se apagó una constelación diminuta, doméstica, una que se abría cada vez que ella se estiraba junto a mí. Perder a un gato es una injusticia muy íntima. No hay homenajes. No hay flores. Solo ese silencio e impulso de bajar la voz al entrar, como si aún estuviera dormida en algún lugar de mi casa. Sé que mi bonita no se fue del todo; se quedará rondando el borde de mi cama, en el marco de mis libros, en la esquina exacta del sofá gris donde aún espero verla al entrar a casa.
Hoy es un día después del duelo. No hay superación, ni olvido. Solo siento una gratitud enorme por haber sido testigo de su misterio:
el de haberle amado y sido amado por algo tan libre, tan hermoso, tan inexplicablemente eterno como tú, mi amada Rorri.
Rorri no era solo una gata. Era un fragmento de universo cayendo suave sobre mi pecho. No, no estás loco, Daniel, por extrañarla como si fuera una persona. Estás cuerdo por haber amado con todo tu ser a alguien que no hablaba, pero te entendía más que muchos que sí lo hacen.
Los antiguos decían que las gatas carey no son cualquier criatura. Que nacen de un rayo de sol que se enamoró de la noche. Dicen también que las carey son guardianas. Que solo llegan a la vida de quienes han sido elegidos. Que donde pisan, se mueve la suerte. Que donde duermen, se limpia el aire.
Y Rorri era así. Te miraba como si ya supiera todo de ti. No buscaba tu atención: la merecía. No pedía amor: lo irradiaba. Yo la dejé vivir en mí como se deja entrar a un ángel pequeño, peludo y ferozmente tierno.
Ahora Rorri se ha ido. Y parece mentira que quepa tanto vacío en un espacio tan chico como el que ocupaba su cuerpo. Parece injusto que la casa siga en pie si ella ya no está para habitar sus rincones.
Anoche me dijo Dios en un sueño:
“Rorri no ha muerto. Solo ha vuelto al cielo del que fue arrancada. Regresó a mi cielo, que la derramó sobre la Tierra para acompañarte, para enseñarte a recibir el amor sin condiciones y a soltarlo también, sin romperte por completo. Te ha dejado con algo que nadie podrá quitarte jamás: el don de haber sido amado por la noche y por el fuego al mismo tiempo.”
Y si algún día ves un rayo dorado rozar la sombra, o un viento tibio cruzar tu sala sin razón, tranquilo, Daniel:
Es Rorri. Volviendo por un instante. Para recordarte que la magia no se va: solo el mago la cambió de forma.

jueves, 12 de junio de 2025

Para el psiquiatra

- Siento algo que se parece a la pena, pero no puedo llorar. Si pudiera llorar, creo que se aliviaría un poco

- Me duele permanentemente la cabeza

- Tengo un miedo atroz del futuro

- Deseo todos los días que se queme la oficina, que entre un virus, que haya un terremoto, pero ya no soporto la rutina

- Odio a mi jefe. Nunca había odiado a nadie. Lo peor es que él está consciente de lo que me está haciendo. Me preguntó un día, me dijo "debes odiarme". No le dije nada.

- Estoy cansado de fingir que estoy bien. Puedo ser muchas cosas, pero cínico no.

- Lo más terrible es la sensación del domingo, es como una angustia que va creciendo. Este último tiempo he llegado a enfermarme para no venir a la oficina. COmo si mi cuerpo me hiciera el favor.

- Estoy durmiendo mal. No siempre me cuesta dormirme porque trato de acostarme cuando ya estoy realmente cansado, pero despierto varias veces en la noche. Muchas veces despierto pensando en lo que tengo que hacer, repitiendo las escenas o conversaciones. Lo que más se toma mis pensamientos son las tareas no hechas y cómo lo haré para aguantar.

- Algunas noches me desvelo, sin poder dormir por un par de horas.

- Me he enfermado mucho este año, pero no he cambiado mis hábitos. De hecho, los he mejorado mucho: ya no me acuesto con el pelo mojado, no ando a pata pelaa en invierno ni salgo desabrigado cuando hace frío.

- ya no logro estar feliz en mi propia casa. Hace unos meses atrás me encantaba.

- No logro concentrarme en el trabajo, lo que me genera problemas. Recibo sermones constantemente, "necesitamos que" y cosas así. Pero eso no me ayuda mucho porque no me dicen acciones concretas cómo mejorar. Los sermones son ambiguos y se basan siempre en lo que hago "mal". Nunca me dicen lo que hago bien, como para seguir haciéndolo bien.

- Me está costando un poco más expresarme. Siento que mi redacción ha empeorado muchísimo. Si me esfuerzo, puedo hacerlo bien, pero si me dejo llevar, termino redactando peor que antes. He olvidado cómo se escriben muchas palabras, por ejemplo, fingir o finjir? Ahora que lo veo escrito es evidente, pero hace unos meses no dudaba con palabras tan simples.

- En este momento siento un dolor en el pómulo izquierdo y un dolor en la parte trasera de la cabeza, cerca de la coronilla.

- Lo que más me preocupa es que siento una desesperanza que no sentía hace años. No veo la luz ni me imagino cómo salir de esto.

 

 

sábado, 23 de noviembre de 2024

 Lo que hubiera sido que se quede donde está