domingo, 24 de septiembre de 2017

Feña

Me desperté a las 8 de la mañana hoy. Quería dormir para siempre pero desperté. No recuerdo lo que estaba soñando. A veces me gustaría pegarme en la cabeza o tener un tumor y quedar vegetal. ¿qué soñarán los vegetales? Estoy aburrido de levantarme y tener que dar lo mejor de mí. ¿Para qué? Para estar cada día más solo, para ver como uno a uno se van cayendo mis sueños, se van yendo las personas que quiero, me van decepcionando otras y así. Estoy condenado a estar solo.
Cuando era niño y me despertaba temprano, tipo 8 ó 9 de la mañana, veía el pabellón de la construcción. Lo que hice hoy fue levantarme a leer weás del computador y a jugar al zelda nuevo. Parece que no podré seguir jugando. Me pasa algo extraño con el zelda: cada vez que lo juego siento ese sentimiento que tenía el día antes de ir a carretear a la casa de la Consu. Me gustaría volver el tiempo atrás, a ese día. Me gustaría quedar pegao en el día de la marmota y que fuera ese día. En realidad no, me gustaría volver al día que tocamos con Jarcinema. Es rara la memoria. Quizá esos días fueron una mierda y yo los recuerdo porque pasaron cosas que me gustaron. Aunque en esos dos días hay una factor común: las galletas de marihuana.
Filo. El asunto es que ya no puedo jugar zelda porque siento esa weá todo el rato. No es un sentimiendo agradable, es ese sentimiento de cuando me pongo weón y me quiero hacer el interesante porque siento que la gente me pasa a llevar por mi forma de ser relajada. Como si me molestara que la gente supiera que siempre digo que sí.
Insisto en que es rara la memoria. Es raro como uno tiñe de felicidad o no algún periodo de tiempo, como si dentro de ese mismo intervalo no hubieran habido momentos buenos o malos, que es lo más lógico. Esos meses fueron buenos en general. Fueron momentos donde me sentí inmensamente feliz.
¿Les había contado que puedo ver el futuro? Pero es como una maldición porque sólo puedo predecir calamidades. No me resulta eso de predecir cosas buenas. Quiero decirle a mis lectores que las personas que creen en la ley de atracción valenpico. Sólo existe la devastación, la muerte y la nada. ¿qué otra cosa podríamos atraer? Todo cambia, es cierto, pero sólo notamos el cambio cuando es para peor. Eso de la impermanencia es tan cierto que asusta, pero ¿por qué nos olvidamos de ella cuando somos felices? Me da miedo ser feliz.

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