voy a escribir todo lo que se me venga a la cabeza porque quiero escribir, pero no tengo nada qué contar porque, basicamente, no he salido de mi casa en nosécuántotiempo. en verdad, eso no es verdad, si he salido, pero no he visto a mis amigos. ¿qué he hecho? no sé si me animo a contarlo. siento que este blog está maldito y sólo puede alojar a historias malditas y de desdicha. puede ser que mi depresión ya se fue y ya no me siento maldito, es raro. el otro día lloré en un taller que estoy tomando. lo particular del asunto es que no lloraba hace meses, siendo que hace un año lloraba día por medio. es la primera vez que paso tanto tiempo sin llorar. ¿he sido feliz? no lo sé, en terapia aprendí que la felicidad no es un fin en si misma. me gusta mucho ir a terapia, pero no me malentiendan, yo dejé de estar mal hace poco menos de un año, onda, diciembre del año pasao, mucho antes de empezar la terapia. mucho tiempo negué mi depresión, creo que porque era estacional. lo interesante del asunto es que el año pasado no tuve depresión estacional, onda, me bajoneaba y todo, pero no era esa cosa insoportable de llorar hasta no poder respirar. lo peor de la weá era no saber por qué chucha sentiai tanta pena. ¿saben qué hice pa que se me pasara? nada, creo, bueno sí, pero no mucho. tengo mis teorías, pero no puedo hablar de ellas. lo que puedo decir es que me propuse salir de la depresión y lo logré sin ayuda. la meditación me sirvió mucho.
echo de menos a mis amigos. echo de menos al Á. es mi amigo que no he visto. al G lo he visto un par de veces, pero casi no hemos compatido, nos hablamos de lejos, intercambiamos ideas y sería. la última vez nos juntamos afuera de su casa. entré a dejar unas cajas con cartas magic. me sentí raro, estaban remodelando y habían botado una pared y todo el piso de madera estaba siendo trabajado.
los papás de G me tenían harta wena. por ahí por el 2006 nos fuimos a acampar. lo pasamos a toa raja. me da pena pensar en eso a veces, después de cierto incidente, su mamá nunca me volvió a tratar igual. debe ser porque es escorpion y las escorpiones no olvidan. mi vieja sería igual. lo penoso del asunto es que yo no tengo naa que ver con el incidente. me acuerdo que cuando pasó, su vieja me llamó pa que fueramos a ver a G a viña. nos fuimos con los chiquillos. fue entrete, nos alojamos en el departamento de una tía de su familia en recreo. lo pasamos a toa raja. el problema fue que después de eso G y su familia se fueron a nosédóndechucha y nos quedamos botaos y tuvimos que pechar alojamiento. no fue malo, nos quedamos en un balcón de un depto que arrendaba una amiga. llegábamos de carretear, dormíamos hasta las 9 y de ahí nos íbamos a sguir durmiendo a la playa. tomábamos desayuno en una heladería de reñaca. uno de esos días recuerdo que vomité en la arena, hice un hoyito y vomité. me daba risa porque a esa hora estaban en pie todas esas personas que se levantan temprano, que pasean a sus perros y demases: gente que desprecia a los que vomitan. vomité bilis, recuerdo perfecto ese sabor ácido y ese colorcito verde envuelto en una masa café, igual que un huevo con clara y yema. la noche anterior había tomado vodka y había vomitado por la terraza de una discopeque o algó así. recuerdo que los guardias me sacaron del baño y me tiraron a la calle.
¿volveremos alguna vez a esos días de verano sin nada más que hacer que estar en el agua?
quiero comer hongos y estar en pucón. me dan ganas de llorar cuando pienso en eso, pero no me salen las lágrimas. ¿esto es no tener depresión?
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