jueves, 14 de agosto de 2025

La laguna de los patos

Después de escapar del colegio, cada uno quedó con un terreno. Yo fui junto a P a tirarle agua al vecino con una pistola de agua. Él tenía una especie de humedal oscuro que conectaba con un lago más grande. Algunos tomaron los sups para recorrer el lugar, pero yo preferí nadar.

Llegué hasta donde el lago se abría, se podía ver la represa, el pueblo, los bosques y la población abandonada que dejó la construcción de la represa.

Subí por las enormes rocas que se metían hasta lo más profundo del lago y caminé hasta los cimientos de la represa. Me dio la impresión que ya estaba seca o en desuso, así que me metí por los túneles por donde pasaba el agua.

Una alarma me hizo entender que todo el sistema seguía activo. Yo retrocedí y me alejé de una gran compuerta de concreto que estaba observando. Sin mucho margen, salió por el umbral de esa enorme estructura una lámina de acero al rojo vivo que iluminó todas las piezas metálicas que permanecían escondidas en la oscuridad. Luego de eso, comenzó a fluir el agua a presión, de la misma forma que escapa de una manguera hecha tiras por el sol.

 

 

Para el psiquioatra 2

 14 de agosto.

 Anoche soñé que iba al trabajo, onda, como si hoy hubiera ido. Todo seguía igual, mi licencia, mi falta de contrato. Era raro porque me agradaba ir, como antes que me cambiaran las funciones: el sol caía suave sobre los edificios que se ven por la ventana y mis colegas volvieron a tratarme bien, como si nada hubiera pasado. Yo hacía mi pega anterior, relajada, no veía ninguno de los cachos que están llegando al email y así pasaba la tarde.

En el sueño yo estaba consciente que tengo una conversación pendiente, pero aun así no la abordaba. Lo más complicado es que yo sabía que solo había ido ese día, no entiendo bien por qué, pero no pensaba volver a ir hasta que terminara mi licencia. No quería tener que explicar eso y mi plan era mandarlo por escrito. No entiendo por qué fui a la oficina con licencia. Quizá echo de menos mis funciones anteriores. No me he sentido muy bien estos días.

domingo, 29 de junio de 2025

Para la Karina

Robado de un facebook 

Pocas despedidas pueden ser tan crudas como la de un gato que has amado. Los gatos no hacen ruido al irse, no se dramatizan a sí mismos, no imploran ni pactan. Simplemente, un día se acuestan un poco más lento, te miran un poco más hondo y ya no regresan del sueño. Y cuando se van, algo en ti también desaparece: el sonido de sus patitas en el piso, la manera hermosa y exacta en que ocupaban el sol de la tarde, ese bostezo con el que te decían: “Estoy aquí, y está bien.”

Ayer murió mi gatita Rorri, y a mí me arden las entrañas. Se apagó una constelación diminuta, doméstica, una que se abría cada vez que ella se estiraba junto a mí. Perder a un gato es una injusticia muy íntima. No hay homenajes. No hay flores. Solo ese silencio e impulso de bajar la voz al entrar, como si aún estuviera dormida en algún lugar de mi casa. Sé que mi bonita no se fue del todo; se quedará rondando el borde de mi cama, en el marco de mis libros, en la esquina exacta del sofá gris donde aún espero verla al entrar a casa.
Hoy es un día después del duelo. No hay superación, ni olvido. Solo siento una gratitud enorme por haber sido testigo de su misterio:
el de haberle amado y sido amado por algo tan libre, tan hermoso, tan inexplicablemente eterno como tú, mi amada Rorri.
Rorri no era solo una gata. Era un fragmento de universo cayendo suave sobre mi pecho. No, no estás loco, Daniel, por extrañarla como si fuera una persona. Estás cuerdo por haber amado con todo tu ser a alguien que no hablaba, pero te entendía más que muchos que sí lo hacen.
Los antiguos decían que las gatas carey no son cualquier criatura. Que nacen de un rayo de sol que se enamoró de la noche. Dicen también que las carey son guardianas. Que solo llegan a la vida de quienes han sido elegidos. Que donde pisan, se mueve la suerte. Que donde duermen, se limpia el aire.
Y Rorri era así. Te miraba como si ya supiera todo de ti. No buscaba tu atención: la merecía. No pedía amor: lo irradiaba. Yo la dejé vivir en mí como se deja entrar a un ángel pequeño, peludo y ferozmente tierno.
Ahora Rorri se ha ido. Y parece mentira que quepa tanto vacío en un espacio tan chico como el que ocupaba su cuerpo. Parece injusto que la casa siga en pie si ella ya no está para habitar sus rincones.
Anoche me dijo Dios en un sueño:
“Rorri no ha muerto. Solo ha vuelto al cielo del que fue arrancada. Regresó a mi cielo, que la derramó sobre la Tierra para acompañarte, para enseñarte a recibir el amor sin condiciones y a soltarlo también, sin romperte por completo. Te ha dejado con algo que nadie podrá quitarte jamás: el don de haber sido amado por la noche y por el fuego al mismo tiempo.”
Y si algún día ves un rayo dorado rozar la sombra, o un viento tibio cruzar tu sala sin razón, tranquilo, Daniel:
Es Rorri. Volviendo por un instante. Para recordarte que la magia no se va: solo el mago la cambió de forma.

jueves, 12 de junio de 2025

Para el psiquiatra

- Siento algo que se parece a la pena, pero no puedo llorar. Si pudiera llorar, creo que se aliviaría un poco

- Me duele permanentemente la cabeza

- Tengo un miedo atroz del futuro

- Deseo todos los días que se queme la oficina, que entre un virus, que haya un terremoto, pero ya no soporto la rutina

- Odio a mi jefe. Nunca había odiado a nadie. Lo peor es que él está consciente de lo que me está haciendo. Me preguntó un día, me dijo "debes odiarme". No le dije nada.

- Estoy cansado de fingir que estoy bien. Puedo ser muchas cosas, pero cínico no.

- Lo más terrible es la sensación del domingo, es como una angustia que va creciendo. Este último tiempo he llegado a enfermarme para no venir a la oficina. COmo si mi cuerpo me hiciera el favor.

- Estoy durmiendo mal. No siempre me cuesta dormirme porque trato de acostarme cuando ya estoy realmente cansado, pero despierto varias veces en la noche. Muchas veces despierto pensando en lo que tengo que hacer, repitiendo las escenas o conversaciones. Lo que más se toma mis pensamientos son las tareas no hechas y cómo lo haré para aguantar.

- Algunas noches me desvelo, sin poder dormir por un par de horas.

- Me he enfermado mucho este año, pero no he cambiado mis hábitos. De hecho, los he mejorado mucho: ya no me acuesto con el pelo mojado, no ando a pata pelaa en invierno ni salgo desabrigado cuando hace frío.

- ya no logro estar feliz en mi propia casa. Hace unos meses atrás me encantaba.

- No logro concentrarme en el trabajo, lo que me genera problemas. Recibo sermones constantemente, "necesitamos que" y cosas así. Pero eso no me ayuda mucho porque no me dicen acciones concretas cómo mejorar. Los sermones son ambiguos y se basan siempre en lo que hago "mal". Nunca me dicen lo que hago bien, como para seguir haciéndolo bien.

- Me está costando un poco más expresarme. Siento que mi redacción ha empeorado muchísimo. Si me esfuerzo, puedo hacerlo bien, pero si me dejo llevar, termino redactando peor que antes. He olvidado cómo se escriben muchas palabras, por ejemplo, fingir o finjir? Ahora que lo veo escrito es evidente, pero hace unos meses no dudaba con palabras tan simples.

- En este momento siento un dolor en el pómulo izquierdo y un dolor en la parte trasera de la cabeza, cerca de la coronilla.

- Lo que más me preocupa es que siento una desesperanza que no sentía hace años. No veo la luz ni me imagino cómo salir de esto.

 

 

sábado, 23 de noviembre de 2024

lunes, 23 de septiembre de 2024

A veces extraño personas que nunca existieron

Vi un video de Jim Carrey diciendo que él manifiesta y consigue cosas. Siempre pensé que era mi súper poder de predecir el futuro lo que había ocurrido en esas ocasiones, como cuando me gané la tele, pero al parecer no. Les voy a contar cómo fue. Recuerdo que era un bingo chico, la entrada era barata y la tele, probablemente, costaba más que todas las entradas que vendieron (no más de 40). La cosa es que yo no quería ir porque sabía que me ganaría la tele y la situación me incomodaba. En el juego, se llenaron rápidamente las casillas y mi cartón le sacó por lo menos 7 números al resto de los cartones de mi mesa.

Después de escuchar a Jim Carrey, creo que lo que realmente me pasó fue una manifestación no planificada (o algo así). No me gusta la palabra manifestar porque implica trabajo. Es más cómodo tener el poder de predecir el futuro. Me agrada, aunque a veces mis predicciones son calamidades. ¿Estaré también materializando desgracias? Por la rechucha, me acabo de acordar que el otro día soñé con el hombre polilla.

Para prevenir cualquier tipo de desastre he decidido cambiar el enfoque de mi vida. Aunque eso de la constancia no se me ha dado fácil. Por lo menos dos veces a la semana le pido a los aliens que me visiten para que me curen el dolor que tengo en las manos.

Me gustaría poder creer que hay una solución mágica para encontrar el trabajo de programador que quiero o que puedo dejar de tener alergia con solo haberlo repetido por todos lados. Pero es verdad que en todo eso hay energía invertida, incluso en la repetición o en los rituales de instagram.

El otro día tiré una moneda y no respeté la decisión de la moneda y no pasó nada malo. Tampoco puedo saber qué hubiera pasado si cambiábamos el plan. Algunas personas dicen que el Guasón de la Batman de Nolan tampoco tenía la intención de respetar al azar si fallaba en su contra, porque mantuvo su dedo en el gatillo cuando le pasaba la pistola a Harvey Dent. Yo no creía eso, hasta que yo tampoco lo respeté.

Recuerdo que hace unos años saldríamos con unos amigos de viaje. El problema surgió cuando uno de ellos se demoró más que la chucha y no respondió el teléfono en todo el día, apareciendo varias horas después con la idea de que fuéramos igual. Yo ya no tenía ganas de ir porque me tocaba manejar muchas horas y llegaríamos como a las 3 de la mañana. El rezagado se puso muuuy insistente con el tema, así que propuse tirar una moneda para decidir. No les dije porque sentía que había hecho trampa, pero ya sabía cuál sería el resultado del lanzamiento.

No quiero volver a faltarle el respeto al azar. Pido disculpas por eso. De verdad que no quería devolverme a la casa. No debí tomármelo tan a la ligera.

Insisto, extraño a alguien con quien hablar de cosas que nunca existieron. A veces me siento solo. Supongo que todos estamos solos cuando nos vamos a la cama.

viernes, 12 de julio de 2024

lo más cool del 2024

 

 

descubrí esta banda hace como 3 semanas y es la zorra. me recuerda cuando descubrí a the kills.

 Lo que hubiera sido que se quede donde está