Tal vez alguien lea esto algún día que yo muera. Parece estúpido y a otra parte de mí le da verguenza, pero prefiero no arrepentirme de nada, además es probable que nadie lea esta mierda. No tengo muchas posesiones de valor como para que alguien pueda estar interesado en ellas, pero aún así para mí es importante darles un destino.
Me gustaría que mi tabla de surf la usara mi hermano y también mi traje si es que lo necesita. Si él realmente no quiere hacer eso por mí, se la regalo al pickle o al que realmente la quiera, incluso como adorno. Mi tabla de windsurf quiero que se la quede mi hermana y que le dé un buen uso, ojalá que la use sólo en lagos. Mis gafas quiero que las tenga el nico. Y mi ropa se la regalo a Martín, si alguien de verdad quiere algo mío, puede tenerlo si Martín no se opone. Quiero que mis papás tengan todas las fotos de mis viajes; es lo único que les puedo dar. Toda la plata que tenga en ese momento, quiero que la usen para comprarle la guitarra más hermosa que el Martín pueda imaginar. Cualquier cosa que se me escape, asumo que le darán un buen uso o que se lo regalen a los pobres, me da lo mismo.
Con respecto a mi cuerpo. Quiero ser donante de todo lo que se pueda donar, aun mi pelo si es que le sirve a alguien para venderlo. De alguna forma me imagino que seguiré viajando, sólo que viendo las cosas con los ojos de otro. Con lo que quede, me gustaría ser cremado y así, vuelto polvo, recorrer todos los recuerdos que han logrado distorsionar en algo mi realidad durante años y que me esparzan por ahí, no sé. Me gustaría que todas las personas que sienten que conocen algún lugar así, tomaran un pedacito de mí y me llevaran con ellos a recordarlo. Incluso me gustaría conocer nuevos lugares, eso no importa, nada importa mientras lo que le haga sentir a quien me lleve sea sincero y especial. Todo parece estúpido desde el punto de vista de que muerto, no importará donde esté mi cuerpo, pero me gustaría que al menos, quien me lleva, sintiera algo especial de ese momento, con eso me harían más que feliz, en vida o en muerte. Quiero que mis papás recuerden como fuimos en antaño, quiero que me lleven con ellos donde saben que fuimos felices. Pueden ayudarse con álbumes de fotos y tal vez un poco de imaginación, lo importante es que estén juntos y felices. Me gustan los jueguitos que están cerca del río o el resbalín del parque ecuador. Tengo lindos recuerdos de los viajes de pequeño y también de calpún o del campo (especialmente del campo). Un lugar que jamás podría olvidar es aquella playa donde me bañaba en cuba con mi papá, con el atardecer de fondo... me gustaría mucho volver a esa misma hora, con esas mismas nubes rosas vigilándome y esparcirme por ahí un rato. Y recordando playas, también me gusta playa del carmen. Parece que al final lo que me gusta son los atardeceres. Me gustaría que Martín viajara al norte como yo alguna vez lo hice, esparciéndome. Especialmente me gustaría que conociera ese camino que corrí para llegar a machupicchu. No pretendo morir mañana ni hacer esto de nuevo (lo más probable es que le agregue cosas), pero queda mucho y me gustaría que todos los que me quieren vivieran esas pequeñas cosas que hicieron quien yo soy ahora. No puedo recordar nada más ni a nadie y la verdad, nunca me ha gustado mucho dar nombres tan públicamente. Si nadie me crema ni hace eso que decía arriba, a mí, en verdad, me da lo mismo, sólo me hubiese gustado dedicarle tiempo a esas personas en las que estoy pensando ahora y que tal vez, en algún futuro, no les pueda decir, o demostrar, lo importante que son para mí en este momento. Me gustaría que me enterraran junto a mi tata, en el cementerio de curepto y que alguna vez, si a alguien le dan ganas de verme, le dedique unos minutos a ver a mi tata, que es la persona más maravillosa que existe. Saludos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario