Sábado a las diez, solo entre tantos rostros,
golpeado por el invierno entre luces que no arden.
Miradas de desprecio hoy se han fijado en mi,
nunca creí ser especial, sólo intentaba respirar.
La verdad no me importa cuánto puedas tener,
la gracia de tu estatus social.
Religiones y razas ¿cuánto crees valer?
espero no volverme a equivocar.
Pues no estoy dispuesto a escucharte hablar
de cosas que en realidad no, no valen nada.
Y aunque quisiera volver, no logras entender
que a ese lugar yo, no pertenezco.
Sábado otra vez, solo entre los mismos rostros
oyendo a tus amigos yupis hablar de sus apellidos,
tanta elegancia no te logra hacer feliz,
su mayor temor es llegar a parecerse a mí.
vivo tranquilo sin tantas cosas que cargar,
no por ello soy especial.
soy diferente pues yo decido como actuar,
para ser feliz no necesito aparentar.
pues no estoy dispuesto a regresar a tus marcas
y poses que en realidad no, no valen nada.
aunque quisiera volver, no logras entender
que a ese lugar yo, no pertenezco.
Y al fin amanece y me logro entretener,
con quien me puedo alcoholizar.
Y mis amigos brindan al verme volver
y se abre otra botella más.
no les interesa juzgarme por ser quien soy,
ni a donde voy, que traigo puesto,
que comí hoy,
ni cómo diablos llegue aquí
desde ese lugar a donde yo no
no pertenezco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario