martes, 4 de enero de 2011

Y un día desperté extrañándola. Ella ya no piensa en mí, es algo que me ha cantado el día. Causa-efecto y no sé quien nació primero, como todo lo que me he cuestionado esta semana. Es todo distinto ahora, como si pudiera ser libre, como si pudiera dejar de pensar en ella. Puede que ya no le importe y que me haya eximido. Y de nuevo me pregunto si no lo habré imaginado. Soy libre y tal vez por eso ahora la extraño.

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 Lo que hubiera sido que se quede donde está