domingo, 16 de mayo de 2010

May 16th - Lagwagon

No more waiting on them
as you rise inside new rooms
It's offical you've gone
you can live for no one else
Man the guilt must be huge
As there's no gain in failure you succeed at being mine
Yeah, old friend, see you there I will be proud from afar
I can paint a picture in a moment of memories and there aren't many left
I am extradited, uninvited

It's just another saturday

Take a step to freedom
You and her lothing this cruel world
Take a breath of shelter and exhale
Trust and allegiance
Leberate yourself from hell

It's just another saturday

Dos

Tenía como una angustia, esa que no logras entender, mientras flotábamos alejándonos de lo que parecía un sueño. Junto a nosotros caminaban unas cuantas personas, aparentemente insípidas. Yo sólo quería aliviar su carga, sé que jamás me lo hubiera permitido, mientras sólo me limitaba a responder a alguien que parecía hablarme. Ella más atrás escuchaba todo en silencio. Me gustaba saber que ella estaba ahí, más allá, como espectadora, mientras las cosas banales, irrelevantes, giraban en torno a nosotros. El mundo seguía en su intento por llamar mi atención, yo sólo era capaz de contestar frases que podía elaborar con ese ínfimo resto de inteligencia que me dejaba ella, lo demás gritaba su nombre en mi interior. Supongo que nuestra conversación no tenía mucha consistencia, lo alejé rápidamente.
Espero, aliviano el paso, ella no tarda en alcanzarme, sonreímos. En un par de cuadras habíamos construido nuestro universo, de nuevo. Por fin ya no tenía que contestar, no estaba obligado a nada.
No quería llegar al punto en que nos detendríamos, llegamos a un paradero. La ayudé son su bolso y lo deje en un banca, junto al mio. Cerré de nuevo la puerta, no podía dejar de mirarla, todo tenía ese estúpido color anaranjado que pinta todos mis recuerdos. Cómo poder extenderlo, cuando subiéramos al bus, cuando volviéramos a la verdad todo terminaría.
Los que nos acompañan suben a una micro. Los seguimos como por inercia, le pregunté si estaba bien, le presté para el pasaje. Éramos los últimos, la dejé pasar y subimos.
Caminamos hasta el final, todos parecían ubicados, dudamos unos segundos. Algo alejados de todo quedaban un par de asientos vacíos, que ironía. Pasé yo primero, me senté junto a la ventana, puse el bolso sobre mis piernas y apoyé mi cabeza, mientras la veía sentarse y hacer exactamente lo mismo. Apoyó su cabeza y me miraba, esto me hizo retroceder y me recargué en el respaldo. Comenzó a nublarse todo lo demás, todo se transforma en adornos, todo era un fondo borroso. En ningún momento estuvimos en silencio, pero ya no reíamos todo el tiempo, no nos burlábamos ni conspirábamos, todo giró en entendernos. Tenía una nueva connotación. Nos estábamos conociendo. Mientras hablábamos, caía el sol en el mar y el paisaje, que cambiaba, sacaba a mi luz, una tras otra, cada cosa nueva de ella.
Levantó la cabeza de la mochila para contestar su teléfono que sonaba, parecía molestarse cada vez que lo hacía. Cuando acabó me dijo algo, entendí. Guardó mi numero en el suyo. Luego se acercó un poco y descansó su cabeza, esta vez no pude hacer nada para evitarlo, tampoco quería hacerlo.
La vencía el sueño pero no quería dormir. Hicimos un pacto y la obligue a descansar, se lo merecía, se acercó aún más y cerró los ojos, yo debía ahora cumplir mi parte. No sabía hacia donde mirar, fuera todo se teñía de rosa ahora, a su lado eso era casi tan afortunado como ver sus ojos, o ver como su nariz, descuerada por el trabajo, se arrugaba mientras ella reía entre sueños. El desapruebo no me dejaba cojer su mano, no podía dejar de verla, ahí estirada, llamándome. La ventana era mi escape, toda la pobreza de la realidad parecía menos pobre, menos miserable. Trataba de guardar todo lo que estaba ahí conmigo, nosotros, sabía que pronto iba a terminar.
Mientras todo afuera se movía con una rapidez indeseable, comienzo a ver cosas reconocibles. Era el momento de concluir el acuerdo, el que intenté distender. Debía despertarla, debía despertar. Dejamos de anhelar, volvimos a la complejidad. Movimos rápidamente el equipaje y toque el timbre. La ayudé a bajar, nos despedimos de quienes no volveríamos a ver y caminamos hacia el fin.
Era extraño despertar con ella, volver a la realidad, nuestra realidad, a su lado se asemejaba a la imaginación. Cruzamos una peligrosa avenida, flotando, hasta llegar a esa calle. Era tarde, caminábamos despacio, los colores del ocaso dibujaban pausados movimientos, inconscientemente. La melancolía se apoderaba de mí a cada paso, hasta que llegamos a su casa. Parecía el fin. Conversamos un par de simplezas antes de que ofreciera irme a dejar. No quise molestar, no entiendo el porqué, en el fondo era sólo una excusa, ambos lo sabíamos, sabíamos lo que pasaría. Aún se podía negar, preferí caminar entonces.

sábado, 15 de mayo de 2010

Desaparecen los sonidos

Estoy pensado tan fuerte, tan alto, que eso que escucho acalla todo alrededor, por un instante incalculable. Lo que siento suena tan vasto, tan oscuro que nada más te puede hacer sentir algo en mi cabeza. Será sólo ahí cuando puedo decir que no estaba en mí. Cómo saber cuanto tiempo me ausenté, si, luego, no recuerdo que estaba escuchando, olvidé todo antes de ese lapso. Se mezclan con los deseos de soñar, tal vez solamente fue un sueño, que cerró todo lo demás y me dejó solo, conmigo. Eso fue lo que escuché, parece muy real, para no haberlo sido. Los sueños no entienden, no tienen que, sólo deben idealizar, anhelar. Si idealizo no estoy entendiendo, eso es parte del delirio. Si todo estuvo allí, donde de han ido todas las canciones que debería haber sentido y más aún se fueron las que sentí e ignoré. Quien se lleva mis recuerdos.

idealizo

Eras todo lo que pedí. Me gustaban tus ojos, tu pelo, tu voz, tu sonrisa. Me gusta tu casa, me gusta donde vives, lo que estudias y donde te conocí. También me gusta como hablas y como vez las cosas, me gustaba como me veías a mí. Me encantaban tus escapes y todo lo que conocías, me gusta lo que eres y lo que escuchas. Me gustaba hablar contigo y estar contigo también. Me gusta lo que eres y amo tus escusas evidentes, amaba tus llamados y tus mensajes me hacen sonreír, me gustaba engañar contigo a la realidad. Me gustan tus manos, tu nariz, me gusta como ríes, me encanta. Lo único que detestaba de ti era tu nombre. Tu nombre fue más fuerte que todo lo demás, fue el mejor de los motivos y aun así me gusta de ti.

viernes, 14 de mayo de 2010

Llorar

Se ha descubierto que las lágrimas emocionales, contienen gran cantidad de manganeso y de la hormona prolactina. Llorar, produce que el cuerpo se libere de estos componentes y disminuya la depresión emocional; mucha gente ha declarado que llorar les hace sentir bien y les calma cuando están tristes, y esto es en parte debido a la química y las hormonas que liberamos al llorar.
Hay muchas razones para llorar en la sociedad donde vivimos. Una de las más importantes es la muerte, y se decía que si uno no lloraba la muerte de alguien, ese dolor se convertiría en un dolor físico, ya que no había sido liberado totalmente. Otras razones serían las experiencias de la vida y del amor. Cada cultura define dónde y cuándo se puede llorar, y una parte de esa definición, especifica la duración de ese llanto y del luto. Aquí más indicios de en que nos convertimos.

jueves, 13 de mayo de 2010

sabrás cuando la veas

Por qué tanto miedo a mostrar quien eres. Lo más fácil es jugar a ser quien no soy, actuar. Todos somos grandes actores y actrices, la mayoría de las veces. Nos ocultamos tras ese personaje que no tiene debilidades, que jamás comete un error. Y si llega a equivocarse, culpa a todo lo posible antes de asumir un pequeño pedazo de su falla. En este momento no podría decir qué es lo que me aterra más, si equivocarme o reconocerlo. Es culpa de ese orgullo que nos aplasta, que no nos deja hacer lo que queremos o ir por quien anhelamos. Es ese orgullo la raíz de todos mis problemas, lo que destruyó quien era. No ser capaz de revelar, admitir que te lastiman. Nos tragamos las lágrimas hasta que se pudren por dentro, y por supuesto lloramos cuando nadie nos puede ver o escuchar. Cambiamos, todos, sentimientos por sensaciones, aun no entiendo que tiene de provechoso. Cuál es el problema con sentir? Cuál es el miedo a mostrar eso que está por ahí escondido, eso que nadie ve. Puede ser el alma lo que escondemos? Cuando logras verla en alguien, jamás podrás olvidar sus ojos. Ese delta después de la muerte, será lo que hace la diferencia entre algo que recordare y lo que quedará en el instante. Así como podemos fingir no tener un alma podríamos simular tenerla, aunque no la conozcamos. Tal vez muchos lo hacen y llegan al top one, con palabras cursis y diálogos estudiados. Pero si sabemos conocer la nuestra siempre reconoceremos las falsedades, por muy bien interpretadas que estén. Entiendo entonces que lo hermoso está en el que y no en el cómo, mientras sea una verdad absoluta, siempre será algo hermoso. Todo lo que viene de allí parece soleado, y creo que lo es, jamás me ha decepcionado. Esas insignificantes sutilezas, que si las aprendes a buscar, serán las cosas que te harán reír cuando todo se vuelva oscuridad.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Entendí, pero no quiero

Conoce a tu enemigo,
quiebra todas las barreras
esas que destruyen
tu inteligencia.
Te venden, te compran,
te adormecen.

Guerras adonde miras.
Imposible caminar
sin que te pasen a llevar.
Fríos extremos y aun
viven algunos en las calles.
Cayó el dolar.

Mueren en el tercer mundo,
la escoria del mundo.
En parís el rojo está de moda.
Las drogas se llevan todo
lo que queda.
Te llevas mi libertad
y la verdad murió con Dios.
Mi mundo se pudre y se cae a pedazos
sin conocer al enemigo.

Desangran mis mares,
no quiero tu oro negro.
Desarma mis partes,
esas que no entiendes.
Olvido lo que fue la
diversidad.
Menos cosas que entender.
Incultura global.

Me vendes tus sueños y tus metas.
Te pago el futuro,
con la sangre del miserable.
Que esta inmundés te llena
de gozo.
Y esta ignorancia
te fortalece.
Mata y despedaza.
Vende por partes al
mejor postor.
Que esto es el libre mercado.

Llegamos por fin a la igualdad.
Todos somos estúpidos,
manipulables, moldes.
Qué más da, si nadie entiende.
Es lo que todos quieren.


Quema mi aire
reemplázalo por gas de la risa.
Calcina todas la pruebas
y dame esa diversión.
Entiendo todo y me gusta,
melancolía

Quítame todo lo difícil,
no quiero tener que pensar.
Lo quiero más rápido,
más fácil.
Quiero la muerte a domicilio
Incinérame sólo por dentro,
deja la ropa y mi corbata.
Que el sábado los tengo que usar.

Vende lo que era gratis,
llévatelo y ponle precio.
Así mata personas y símbolos,
llévate todo mi ideal.
Quítame todos mis sueños
Véndeme esa casa en la playa.
Pero nunca dejes de matar,
que no necesito palabras de libertad.
Sólo danos esperanzas nuevas.
Distrae, tapa tu actuar.
Gastas, ilusos nunca lo notarán.
Que contra mi, no hay vuelta atrás

Allá voy.

 Lo que hubiera sido que se quede donde está