Ese día podía saber exactamente en qué momento cruzaría la línea de la vigilia para caer dentro de los razonamientos sin control que vienen previos al sueño o a la parálisis. Pero era extraño saber que los estaba teniendo, como si fuera un turista paseando por la ciudad donde vive, analizando mis propios pensamientos como si viera la tele, completamente ajeno a ellos. No era la típica pérdida del conocimiento gradual casi ausente de recuerdos, sabía perfectamente lo que estaba pasando, porque una vez que avanzaba más allá de los límites, la cabeza me empezaba a hervir. Yo creo que se sobrecalentaba de dos pensamientos simultáneos: de los que fluían y de los que pensaban. Estas dos voces dentro de la cabeza se llevaban todo de mí, tanto que me costaba trabajo respirar, tanto que tenía que despertar para no quedarme paralizado; para poder volver a respirar.
domingo, 12 de agosto de 2012
miércoles, 8 de agosto de 2012
Frivolidad
Hay amigos que sólo se sientan uno al lado del otro en el auto, callados escuchando la música. A veces intercambian un par de frases referentes al entorno, hablan de alguien que conocen o del carrete de ayer; otras veces no hablan nada. No sé si será malo o bueno sólo ir sentados en silencio, me gustaría intentarlo.
sábado, 4 de agosto de 2012
Casas 1
Siempre cuidé esta casa como si fuera mía, la quise como si nos conociéramos de toda la vida y más, pero no bastaba, nunca era suficiente, ¿no podría acaso llegar a ser el propietario de eso que tanto cuidaba? Claro, yo era bienvenido mientras no estuviera el dueño, mientras el dueño estuviera de luna de miel, pero así son las casas, cuesta abandonarlas.
lunes, 30 de julio de 2012
Enero
Él y yo no podemos estar en la misma casa, compartir los mismos amigos ni una conversación acalorada. Pasamos el día juntos a veces, pero no podemos ir más allá de eso, nunca podremos.
sábado, 21 de julio de 2012
martes, 10 de julio de 2012
2
Hoy caminé por el centro mirado desde adentro, desde los edificios hacia afuera, así lo estaba viendo. Entré a todas las partes donde pude, caminé entre la niebla, en todos los pasillos y por todas las tiendas. Me compré dos helados por pena que dormirían mi cerebro, para dejar de sentir la pena, para adormecerme por dentro. Me gustan los helados, en especial con crema y tritón, son mis helados favoritos, como recuerdos de la guerra...
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Lo que hubiera sido que se quede donde está
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Cuando desperté estábamos saliendo del centro. Había un niño como de séptimo básico sentado al lado mío, tenía esos bigote de jamás afeitad...
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Iba a escribir hartas cosas, algunas tenían que ver con mis aventuras de hoy y otras no. De lo único que me puedo acordar ahora es de alguie...