miércoles, 30 de octubre de 2013

Debate y otras vainas

No soporto que se rían de la Roxana Miranda. Un saco de weá en twitter preguntaba cuánto cobraría por ir a limpiarle la casa. Más encima la gracia se la mandó un weon conocido. Realmente no entiendo cómo funciona este país. Esa weá en un país serio no pasaría. Me preocupa lo de siempre, la libertad de expresión y todo eso. Con la mierda de las redes sociales, creo que la libertad de expresión debería ser un privilegio y no un derecho. Ahora cualquier imbécil puede dar su opinión (con mi blog tienen un ejemplo) y darse el lujo de no responder por ella. ¿Por qué la gente por twitter o facebook dispara y dispara barbaridades? A mí me da la impresión de que es porque no tienen que dar la cara. Varios "comenentaristas" del 11 de septiembre se hubieran ido de patá en la raja en la vida real y en Alemania se hubieran ido presos quizás. Pero como en este país nadie se ha puesto los pantalones, aún está bien decir que se apoya una dictadura. Yo sé que es de dictador decirlo, pero las cosas cambian y nadie se plantea esto hasta que es demasiado tarde. Encuentro gravísimo que cualquier persona pueda crea que puede dar cualquier tipo de opinión sin ningún tipo de sanción social aparente. Lo peor que le puede pasar es que lo puteen por twitter. No digo que sus opiniones valgan menos, pero cuando son lanzadas completamente desinformadas, sesgadas y a la ligera, sí valen menos, incluso restan. Esto es lo grave del asunto. Es demasiado fácil formar realidad. Uno puede ir a estos medios digitales, donde los más cargados ideológicamente muchas veces escriben noticias con cifras manejadas groseramente y con titulares amarillistas. Están en todo su derecho, lo sé. Pero, ¿cuál es el problema de esto? El problema es que en internet no existe ningún tipo filtro ni de sanción y el costo de mantener, por ejemplo, un diario electrónico es bajísimo, por lo que cualquiera puede solventar opiniones que antes no valía la pena costear. En fin, yo quería hablar de Roxana Miranda y terminé escribiendo de cualquier cosa.
Volviendo al tema, mi segunda preocupación tiene que ver con los chilenos en general. No recuerdo bien qué historiador dice que desde el tiempo de la colonia que la historia la han escrito las élites. Es algo que todos sabemos, pero traerlo a la realidad asusta un poco. No nos damos ni cuenta. Leo comentarios en twitter o escucho en mi casa, amigos de mis papás, gente de mierda en general. Nadie cree que Roxana Miranda sea capaz de ser presidenta, yo tampoco lo creo, pero no por las mismas razones. Veo a todos los candidatos y, en general, todos son personas relativamente exitosas. Ninguno se muere de hambre al menos ni tiene un apellido chileno, sólo una. Aquí es donde los medios crean realidad y nos convencen (me incluyo) de que las cosas son así, de que una chilena no puede ser presidenta, de que los chilenos no somos capaces de gobernarnos a nostros mismos y que por eso debemos votar por gente capaz, por médicos o economistas, ojalá con un Ph.D porque o sino no es nadie. Votar por la élite. Esto escapa a los discursos. No importa lo que piensen ni a quienes representen, si apoyan a los estudiantes, si votaron por el no, si su papá murió en dictadura o si fue un revolucionario. Eso no importa, porque hasta los revolucionarios son de la élite. La Roxana radicaliza su discurso y lo centra en casos particulares porque no se ha dado cuenta que ella misma es su discurso. Lo dice, siempre lo dice, pero de otras formas. Dice todo lo que yo he dicho, pero de otras formas, no sé cómo explicarlo. Me molesta que se rían de ella, que digan que no puede ser presidenta, que digan que habla mal. Se creen tan patriotas y se ríen de Chile, de esa realidad que ellos mismos han construido y avalado. Pero no lo saben, creen que ser chileno es negarle el mar a Bolivia. Gente estúpida. Me gustaba más cuando se guardaban sus opiniones pa sus casas, porque sabían que en el fondo no merecían ni siquiera ser pronunciadas. Así es Chile, lo quieran ver o no. No somos esa mierda Santiaguinizada que nos han construido los medios. Así es Chile, les guste o no.


martes, 29 de octubre de 2013

Lunes.

Hoy sólo ha sido el día de no dormir y de el dolor de guata. He vomitado demasiadas veces.

domingo, 27 de octubre de 2013

Día seis

¿Te acuerda del día que fuimos a la playa? Te mostré cómo atrapar chanchitos de mar, pero no vimos ninguno muy grande. Probablemente te conté la historia de cuando teníamos uno gigante con el Nico y le hicimos un castillo de arena y lo pusimos en la torre más alta. Jugamos con él un par de horas, hasta que subió la marea y se lo llevó una ola. Tú no los conocías y a mí se me olvidó decirte que son esas cosquillas que sientes en los pies cuando los hundes en el fondo para aguantar la resaca. Ese día también es uno de esos que no se pueden olvidar, debe ser porque era verano y porque estabas tú. También por el helado.

Domingo.

Me gustaría saber cuándo voy a empezar a hacer lo que quiero. Hay gente que trabaja mucho, otros no tanto, a mí en particular me carga hacer la cama, pero supongo que no me molestaría tanto si me importara. Es como cuando no la hago en toda la semana y cuando ya todo se está desarmando yo mismo la hago con gusto. ¿Por qué entonces tengo que hacerla todos los días? Si la weá no me molesta, con quién chucha estoy compitiendo, ¿a quién tengo que mostrársela ordenada? Por eso pregunto, porque llevo no sé cuánto años perdidos haciendo una weá que en verdad me importa una raja, yendo a clases con compañeros de mierda y, ¿pa qué? Pa jugar un par de veces carta blanca y sentirme como la mierda porque no entiendo nada de un ramo que el profe culiao enseña como el pico. Pa tener un puto trabajo culiao que perfectamente podría haber hecho sin tener que estudiar tanto y para poder regalarme un par de días al año de vacaciones en Cancún en vez de en el sur o en Calpún. No entiendo esta vida, de verdad que no la entiendo. Todos trabajamos sin tener que hacerlo, pa demostrarle a no sé quién chucha algo que ni siquiera nos importa. Y después me preguntan wn por qué mierda hablo siempre tan enojao. Ojalá se queme este puto país de sacosdeweá y weones estúpidos comedores de caca e hipócritas. muéranse

sábado, 26 de octubre de 2013

Día de estudio.

Hay un sillón nuevo en mi casa, te gustaría verlo. Llegó hoy el tapicero con él y lo subieron hasta el segundo piso para que quedara mirando la tele, lo penca de todo es que todavía no hay control pa cambiarla.


Sábado

Cambié todas mis rutas. Tuve que volver a caminar por fuera, por donde no me gusta hace mucho. Los árboles ahora son un privilegio para los días viernes.

 Lo que hubiera sido que se quede donde está