íbamos tan bien ¿qué nos pasó?
jueves, 22 de julio de 2010
miércoles, 21 de julio de 2010
maldita
Frío azul, congelas en un instante perpetúo, las luces del agua de colores, colores que nadie nota, cuando pasa la rutina por el día. Prácticas complejas, que ni este día indistintamente frío, puede alterar, se transforman en abrigos de diario y en escalofríos de rutina, que nadie puede percibir. En el día a día siguen allí, quienes no tienen adonde ir. Ni este frío se lleva sus años indiferentes, rutina de siglos implacables, intrascendentes. Perversa que transformas todos mis días en un solo recuerdo, sólo la muerte puede contigo.
No debí haber leído, lo sabía. Ya no podré ser normal, por algún tiempo.
Cerré la tapa y volví, allá donde no he visto aún. Debí haber viajado leyendo porque no me di cuenta cuando llegué. Un viaje sereno y suave, junto a las palomas. Sin problemas ni infecciones. Camino por allá, donde no conozco aún. No puedo terminar de salir de aquí y llegaré tarde a clases. Porque por más que cierre las páginas, no puedo terminar de salir de aquí. Me miran raro o me siento observado. Debe ser porque hablo solo, en la ambigüedad del pensamiento o porque me persiguen personajes anticuadamente vestidos. Debo deshacerme de quien me observa y acallar a quienes me persiguen. Grito y corro, pero nada; siguen ahí, oscuros y penetrantes, aguardando. Saben que terminaré delatándome. Como sombras de colores, llaman la atención a mi alrededor y atraen miradas. Me cuesta entenderlas y más aún distinguirlas, se confunden en la inmensidad de las caras insípidas y los colores muertos. Que todo se vuelve un acertijo después de que el sol ha caído y el mundo muere corriendo a sus casas. El frío me mata y los mata. Poco a poco comienzo a olvidar donde estaba hace unos segundos y ya no puedo separarlos de entre el mural de la pared y la pintura del piso. Se congelan mis manos, mi nariz les quitó la vida desde las sombras. Que ya no puedo entender ni evocar el mundo que hace unos segundos era mío.
lunes, 19 de julio de 2010
por sobre mis miedos
Sin embargo existe algo que está por sobre todo lo que no me atrevo a enfrentar. He negado para seguir viviendo simplemente cosas que no entiendo, pero a ese alguien sé que verdaderamente jamás podré llegar a traicionar y me aterra pensar lo contrario.
culpas
Quiero que todos se vayan. Quiero tocar llorar tocando guitarra, hasta que sea definitivamente absurda una lágrima más. Quiero mojar las cuerdas, con sangre, erráticas las notas vacías que aún no llego a entender. Sólo quiero matar toda esta culpa sin motivo que carcome mi conciencia y que no puedo confesar.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
Lo que hubiera sido que se quede donde está
-
Cuando desperté estábamos saliendo del centro. Había un niño como de séptimo básico sentado al lado mío, tenía esos bigote de jamás afeitad...
-
He estado pensado mucho en el estado (uuuy si, se escriben igual las weás). O el Estado es con mayúscula? En volá, pa no confundirlos. Lo bu...
