miércoles, 21 de julio de 2010

maldita

Frío azul, congelas en un instante perpetúo, las luces del agua de colores, colores que nadie nota, cuando pasa la rutina por el día. Prácticas complejas, que ni este día indistintamente frío, puede alterar, se transforman en abrigos de diario y en escalofríos de rutina, que nadie puede percibir. En el día a día siguen allí, quienes no tienen adonde ir. Ni este frío se lleva sus años indiferentes, rutina de siglos implacables, intrascendentes. Perversa que transformas todos mis días en un solo recuerdo, sólo la muerte puede contigo.

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