Y un día desperté extrañándola. Ella ya no piensa en mí, es algo que me ha cantado el día. Causa-efecto y no sé quien nació primero, como todo lo que me he cuestionado esta semana. Es todo distinto ahora, como si pudiera ser libre, como si pudiera dejar de pensar en ella. Puede que ya no le importe y que me haya eximido. Y de nuevo me pregunto si no lo habré imaginado. Soy libre y tal vez por eso ahora la extraño.
martes, 4 de enero de 2011
Ya no existe escapatoria de este jueguito y me pregunto ¿quién será el primero en dar la vuelta? Yo sé que ya no puedo decir la verdad ni atreverme a ver las cosas con claridad. Nos convertimos en eso que tanto odiamos, pero no por miedo, sino como consecuencia natural de algo tan grande, tan adverso como esto que nos persigue.
domingo, 2 de enero de 2011
¿El auto hace al hombre o el hombre hace al auto?
Dicen que las mascotas se parecen a sus amos, pero ¿pueden las cosas parecerse a sus dueños? Hoy, entre esas divagaciones creadas por la película que terminaba, me di cuenta que el auto en el que íbamos se parecía mucho a mi papá. Sin saber aún quién creó a quien, sus rasgos comenzaron a fusionarse, confundiéndome. Hay ciertas cosas que no tiene sentido cuestionarme, porque no tienen principio ni importancia, pero no puedo evitar pensar si es que fue ese auto quien transformó a mi papá o si fue sólo un paso más de la escalera al fin.
Desde el asiento del conductor se puede controlar todo lo que pasa en el auto, desde lo que respiramos hasta lo que sentimos. Las ventanas se bloquean para que nada escape de su control y la música está simplemente hecha para molestarnos, porque en ningún caso nos ha hecho sonreír. Los asientos, perfectos para estar sentados, no me dejan soñar y el ruido del motor me hace saber en todo momento que me estoy moviendo a gran velocidad. Tanta superficialidad me aleja de la carretera y me hace olvidar todo lo que le debo. Las ventanas de atrás distorsionan la realidad para que no pueda ver con claridad; adentro ni te imaginas como se siente el viento... adentro sólo sientes frío.
Con todas estas herramientas y unos cuantos botones, han logrado confundirme. ¿Es que él sólo se está aprovechando de mi papá? Conozco sus planes; son diabólicos, parecidos a temáticas de las películas más conspiracionistas. Todo llega a niveles extremos con este auto... ¿o con mi papá? Ya no puedo distinguirlos. Están destinados a estar solos, siempre buscando distanciarse del resto; marcar esa marginadora diferencia con la gente común. En el fondo siempre han soñado con estar solos. Están destinados para grandes logros... yo por mi parte, sólo quiero verlos alejarse a gran velocidad entre el polvo y el viento.
Fuego Fatuo
Es el segundo día del año y todo vuelve a comenzar. No puedo no sonreír cuando pienso en todas las nuevas aventuras que me esperan. El año anterior no fue un buen año y era mi año de la suerte. ¿Es acaso que el azar me ha dado dos cruces seguidas entonces? Porque no puedo evitar sonreír...
cuánta razón tenías.
cuánta razón tenías.
martes, 28 de diciembre de 2010
frambuesas
Encontré sangre en la nevera, producto de una lucha sangrienta a tiros de escopeta. Las balas iban y venían mientras yo trataba de dormir, hasta que me molestó el sonido que estremecía una cara suave y familiar. Goteaba roja la sangre y se escabullía entre cada fisura del cristal; dulce como el néctar de las frambuesas que se pudrían en nuestros recuerdos. Ese día terminó de sangrar un alma que moría hace días, herida por un egoísmo acérrimo. La sangre que manchaba mis manos era hermosa, y aunque nació de un alma que pudría las frutas, seguía siendo roja.
domingo, 26 de diciembre de 2010
lunes, 20 de diciembre de 2010
Dios
Parece que ya somos amigos, porque te he nombrado más veces que a cualquiera que conozco. Nos encontramos, casualmente, camino al parque; llevabas prisa porque el viento te moviese con más fuerza. Me contaste a quienes habías visto hoy y yo sólo atinaba a asentir con la cabeza, aunque en lo más profundo sonreía por ti. Sabía, en ese momento. que no eras sólo mío... porque así te vi siempre, preocupado de los desamparados, de los enfermos de este mundo. Hasta que entendí la verdad. La verdad eres tú, la verdad es que te quiero y no debo compartirte. La verdad es que eres mío. Pero todos te quieren... sí, es verdad, pero no es a ti precisamente a quien todos quieren ni en quien todos creen, porque hoy aprendí, que sólo yo creo en ti. Mas existe otra verdad y mientras esta sea honesta, por ambigua que sea, esta debe ser cierta. Entonces ¿tú eres mi única verdad y yo la tuya? Al parecer sí, y estamos solos en esto. Pero nos acompañan mares y siglos de verdades paralelas, algunas más sinceras que otras... Extrañamente eso no me consuela, mas me estremece.
Ayer conocí, una verdad absoluta y me enamoré de ella. Ésta me ayudó a entender esa permanente contradicción con respecto a ti, aunque ahora todo sea más complejo. Sólo sé que no existe esa verdad que he estado buscando, porque ésta no se puede medir y solamente la puedes encontrar en los ojos de alguien al hablar. Entonces tú y ellos, la verdad, no son diferentes como la tradición se ha esforzado por aclarar. Aun cuando no entienda cómo funcionas, hoy me siento a tu lado sólo por haberte encontrado ayer distinto. Tal vez es porque me di cuenta que alguien de verdad quiere que yo esté bien y eso me acompaña.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
Lo que hubiera sido que se quede donde está
-
Cuando desperté estábamos saliendo del centro. Había un niño como de séptimo básico sentado al lado mío, tenía esos bigote de jamás afeitad...
-
He estado pensado mucho en el estado (uuuy si, se escriben igual las weás). O el Estado es con mayúscula? En volá, pa no confundirlos. Lo bu...