miércoles, 5 de enero de 2011

Crash

Raro como la historia trata de llevar todo a una forma lineal y absoluta. Es como empezar a derivar y derivar los hechos hasta una ecuación de primer grado. Tan irónicamente absurdo como recolectar todas las posibles causas, para luego meter la suma en una linea de tiempo.
esta mierda es cada día más corrupta y no entiendo donde se ha ido la verdad.

martes, 4 de enero de 2011

Y un día desperté extrañándola. Ella ya no piensa en mí, es algo que me ha cantado el día. Causa-efecto y no sé quien nació primero, como todo lo que me he cuestionado esta semana. Es todo distinto ahora, como si pudiera ser libre, como si pudiera dejar de pensar en ella. Puede que ya no le importe y que me haya eximido. Y de nuevo me pregunto si no lo habré imaginado. Soy libre y tal vez por eso ahora la extraño.
Ya no existe escapatoria de este jueguito y me pregunto ¿quién será el primero en dar la vuelta? Yo sé que ya no puedo decir la verdad ni atreverme a ver las cosas con claridad. Nos convertimos en eso que tanto odiamos, pero no por miedo, sino como consecuencia natural de algo tan grande, tan adverso como esto que nos persigue.

domingo, 2 de enero de 2011

¿El auto hace al hombre o el hombre hace al auto?

Dicen que las mascotas se parecen a sus amos, pero ¿pueden las cosas parecerse a sus dueños? Hoy, entre esas divagaciones creadas por la película que terminaba, me di cuenta que el auto en el que íbamos se parecía mucho a mi papá. Sin saber aún quién creó a quien, sus rasgos comenzaron a fusionarse, confundiéndome. Hay ciertas cosas que no tiene sentido cuestionarme, porque no tienen principio ni importancia, pero no puedo evitar pensar si es que fue ese auto quien transformó a mi papá o si fue sólo un paso más de la escalera al fin.
Desde el asiento del conductor se puede controlar todo lo que pasa en el auto, desde lo que respiramos hasta lo que sentimos. Las ventanas se bloquean para que nada escape de su control y la música está simplemente hecha para molestarnos, porque en ningún caso nos ha hecho sonreír. Los asientos, perfectos para estar sentados, no me dejan soñar y el ruido del motor me hace saber en todo momento que me estoy moviendo a gran velocidad. Tanta superficialidad me aleja de la carretera y me hace olvidar todo lo que le debo. Las ventanas de atrás distorsionan la realidad para que no pueda ver con claridad; adentro ni te imaginas como se siente el viento... adentro sólo sientes frío.
Con todas estas herramientas y unos cuantos botones, han logrado confundirme. ¿Es que él sólo se está aprovechando de mi papá? Conozco sus planes; son diabólicos, parecidos a temáticas de las películas más conspiracionistas. Todo llega a niveles extremos con este auto... ¿o con mi papá? Ya no puedo distinguirlos. Están destinados a estar solos, siempre buscando distanciarse del resto; marcar esa marginadora diferencia con la gente común. En el fondo siempre han soñado con estar solos. Están destinados para grandes logros... yo por mi parte, sólo quiero verlos alejarse a gran velocidad entre el polvo y el viento.

Fuego Fatuo

Es el segundo día del año y todo vuelve a comenzar. No puedo no sonreír cuando pienso en todas las nuevas aventuras que me esperan. El año anterior no fue un buen año y era mi año de la suerte. ¿Es acaso que el azar me ha dado dos cruces seguidas entonces? Porque no puedo evitar sonreír...

cuánta razón tenías.

 Lo que hubiera sido que se quede donde está