sábado, 12 de febrero de 2011

me faltan palabras

Anhelo el momento del día cuando ya no puedo escuchar nada más que ese ruidito como de interferencia que viene con el silencio, para así recordar el silencio absoluto. Todo se transforma en aquel momento del día en el que ya no hay voces ni remordimientos, porque no puedo oír nada más que el zumbido que se intensifica mientras avanza esta noche indefinida por el universo. Casi como en un sueño, quiero buscar esa oportunidad en el que todo el estruendo explota, como en un big bang que enmudece mi infinito para crear la nada perfecta, esa nada secreta de donde no escapan los pensamientos. Anhelo este instante del día en el que todo se convierte en nada por un par de segundos eternos.

mellon collie

Encerrado viendo fotos, como si eso que me hacen ver pudiera hacerme olvidar la música que arde en mi cabeza y que no puedo tocar o las palabras que nadan libres y que no puedo atrapar. Es de cobardes recordar, cuando lo haces por cobardía, porque es fácil y ahora me siento cobarde; atrapado, haciendo algo para no sentirme nada. Es como estudiar horas y horas eso que en realidad ya sé para que mi tiempo por fin tenga un uso sensato. Recordar, estudiar o leer... si buscan el mismo fin, ¿qué sentido tienen, entonces, en sí mismos? Al fin y al cabo, distracciones no convencionales que acallan esas voces que no pueden silenciarse nunca.

jueves, 10 de febrero de 2011

Por la csm ya son las 5.

Me cuesta encontrar el punto en el que puedo comenzar a repartir daño a los demás sin remordimiento alguno. No sé si estará dentro de nuestra naturaleza el protegernos o amarnos, pero veo como a nadie le importan aquellas estupideces que me coartan en este momento. Y entonces, en la balanza no puedo entender qué tiene más peso, si mantenerme fiel a eso que creo estúpido, pero cierto o llevar a sus límites mi potencial. El éxito muchas veces puede parecer inescrupuloso. Algunas personas están condenas y, aunque no quiero ser determinista, veo que la única forma de enfrentar aquel "fatídico" destino sería dejar de ser persona. Tal vez dejar de ser quien eres es sólo un pequeño precio a cambio de lo que deseas. En ciertos aspectos se parece mucho a venderle el alma al diablo. ¿Destino? Hablamos y hablamos del sentido de nuestra existencia y yo quiero encontrar aquella vida en la que no tenga que cambiar, porque al final terminas convirtiéndote, por las buenas o por las malas, en eso que has elegido.

El primero después del segundo

Reviso y leo papeles sin parar, buscando esa respuesta que conoce el lugar aquel, que está en la punta de mi lengua. Sin esperar encontrar nada afín, un día llegamos como a un hotel de madera, lleno de cosas que no entendería. Nuestra suite era hermosa.
Como en ese sueño aquel, dormíamos abatidos por el sofocante calor de una tarde soleada y en el sueño de un sueño recorrí las instalaciones, sin más expectativas que matar un par de segundos ingenuos. Todo iba como lo esperado por todos, cuando vi aquella piscina. Sus recovecos contaban historias conocidas, como esas que he intentado recordar tanto tiempo.
Se me olvidó como se escribía y necesito recordarlo ahora.

domingo, 9 de enero de 2011

El Destino


Debo estar bien,
la mochila se apodera de mi;
debo estar bien,
la aventura me posee!

El destino nos marea mi amor,
el destino nos marea,
el destino nos marea mi amor,
cuando nada te conmueve!

Debo estar bien,
la explosión se apodera de mi;
debo estar bien,
la esperanza me posee!

El destino nos marea mi amor,
el destino nos marea,
el destino nos marea mi amor,
cuando nada te conmueve!

LALARALALALALA

Debo estar bien,
la razón se apodera de mi;
debo estar bien,
la locura me posee!

El destino nos marea mi amor,
el destino nos marea,
el destino nos marea mi amor,
cuando nada te conmueve!

LALARALALALALA


 Lo que hubiera sido que se quede donde está