domingo, 27 de octubre de 2013

Día seis

¿Te acuerda del día que fuimos a la playa? Te mostré cómo atrapar chanchitos de mar, pero no vimos ninguno muy grande. Probablemente te conté la historia de cuando teníamos uno gigante con el Nico y le hicimos un castillo de arena y lo pusimos en la torre más alta. Jugamos con él un par de horas, hasta que subió la marea y se lo llevó una ola. Tú no los conocías y a mí se me olvidó decirte que son esas cosquillas que sientes en los pies cuando los hundes en el fondo para aguantar la resaca. Ese día también es uno de esos que no se pueden olvidar, debe ser porque era verano y porque estabas tú. También por el helado.

Domingo.

Me gustaría saber cuándo voy a empezar a hacer lo que quiero. Hay gente que trabaja mucho, otros no tanto, a mí en particular me carga hacer la cama, pero supongo que no me molestaría tanto si me importara. Es como cuando no la hago en toda la semana y cuando ya todo se está desarmando yo mismo la hago con gusto. ¿Por qué entonces tengo que hacerla todos los días? Si la weá no me molesta, con quién chucha estoy compitiendo, ¿a quién tengo que mostrársela ordenada? Por eso pregunto, porque llevo no sé cuánto años perdidos haciendo una weá que en verdad me importa una raja, yendo a clases con compañeros de mierda y, ¿pa qué? Pa jugar un par de veces carta blanca y sentirme como la mierda porque no entiendo nada de un ramo que el profe culiao enseña como el pico. Pa tener un puto trabajo culiao que perfectamente podría haber hecho sin tener que estudiar tanto y para poder regalarme un par de días al año de vacaciones en Cancún en vez de en el sur o en Calpún. No entiendo esta vida, de verdad que no la entiendo. Todos trabajamos sin tener que hacerlo, pa demostrarle a no sé quién chucha algo que ni siquiera nos importa. Y después me preguntan wn por qué mierda hablo siempre tan enojao. Ojalá se queme este puto país de sacosdeweá y weones estúpidos comedores de caca e hipócritas. muéranse

sábado, 26 de octubre de 2013

Día de estudio.

Hay un sillón nuevo en mi casa, te gustaría verlo. Llegó hoy el tapicero con él y lo subieron hasta el segundo piso para que quedara mirando la tele, lo penca de todo es que todavía no hay control pa cambiarla.


Sábado

Cambié todas mis rutas. Tuve que volver a caminar por fuera, por donde no me gusta hace mucho. Los árboles ahora son un privilegio para los días viernes.

viernes, 25 de octubre de 2013

Old Man


Día cuatro.

Es la raja el video.


Playa.

Fui a una playa del litoral central hoy en la tarde. Dejé mis cosas en la arena, debajo de unas rocas y caminé buscando a alguien. No había más en la orilla que unos botes amarrados a nada. Subí un cerro alto que se metía en el mar y de ahí lo bajé. El agua estaba tranquila. Vi cómo se movían entre las olas unas culebras envueltas en neumáticos de camión y unos gatos con armaduras de papel mojado. Eran animales extraños. Corrí por la playa buscando una cámara de fotos y me encontré con un caballero y su nieta, me dijeron que no eran animales extraños, que tan sólo eran un neumático con cabeza de serpiente y un gato rosado. Le pregunté al viejo por mis cosas y mis zapatos y me dijo que se las había llevado alguien, porque donde yo las dejé se las iba a llevar el mar. Después me contó que su hermano vivía en Pucón y que, por lo tanto, él prácticamente vivía de vacaciones. Me cayó simpático la idea de vivir de vacaciones. 

 Lo que hubiera sido que se quede donde está