jueves, 30 de septiembre de 2010

siento, hoy más que nunca, como dijo Orwell, que la salvación vendrá de los pobres; de los países del tercer mundo; de quienes no se espera absolutamente nada...

Sodoma y Gomorra


Hubo una vez en el tiempo una ciudad cuya única hembra casta era la muerte.

Homero Carvalho


Pachamama


Doña Justina Cusicanqui, tierna y sabia anciana, cuenta que escuchó a su abuela relatar la historia de un aymara que, ante los porfiados sacerdotes que pretendían bautizarlo cristianamente, respondió muy sereno:

-Yo nada espero del cielo, todo me lo ha dado la tierra.


Homero Carvalho


paradigma, no sé qué significa eso.

En el momento trágico que la producción se convirtió en un fin la historia se ha encaminado vorazmente al final de sus días, respaldada por todos los abundantemente necesarios, países pobres. La economía se ha convertido en un arma de doble filo, a la que se le ha olvidado por y para quien fue creada. Y entonces el sistema, nos pone a trabajar, a optimizar y a consumir, pero ¿en pro de qué? En pro de sí mismo. De qué sirve maximizar en todo sentido, cuando aún existen quienes mueren de hambre. Este sistema ha sido creado, por quienes no entienden siquiera, que los beneficiados no tienen rostro, no son nadie, y eso es porque éste, se ha metido en todas nuestras cabezas y nos ha sentado a darle comida en la boca. Los que nos controlan, los que nos venden, creen que tienen el poder, pero no entienden que son aun más miserables que nosotros; necesitan del sistema, sin siquiera cuantificar su real magnitud, mientras aquí, he llegado a entender, que la lucha es sinónimo de libertad y eso, es algo que no tiene precio. Y de nuevo pregunto ¿para qué producir tanto? ¿qué sentido tiene? ¿para quién trabajo?. Esto toma la consistencia de una dictadura perfecta, producir y consumir, silenciosamente carcome la inteligencia humana; lo único que nos hace libres.
¿Para quién trabajas? ¿Podrías reconocerlo?. ¿Para qué estudiar? Bueno, para no morir de hambre por supuesto; para ser alguien en la vida respondería cualquier persona. Ser alguien, además implica: tener muchas cosas, tener una familia religioso-socialmente constituida, ser de la religión más conservadora, haber estudiado algo, excluyendo, lógicamente, las carreras "innovadoras", y dentro de otras muchas brutalidades más, tal vez, hablar bien; todo esto a modo de ostentación y prestigio social. No sé como habrá sido la vida antes, pero por lo que me ha enseñado la historia, parece que en los círculos más "cultos" de la sociedad, ideales parecidos siempre han sido importantes.

Me desvío, así que esto queda hasta aquí, oculto en las sombras de lo que fue un 3er o 4to intento de tratar de expresarme.
Pienso que debería considerarse instalar el "nulo" como una tercera opción política en la papeleta de votaciones. Una postura que tendría pleno apoyo del pueblo para gobernar, que no sería corrupta ni mentirosa y que por supuesto, sería absolutamente más representativa y honesta con la verdad política.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

animalito: contrólate

Ridículo, no sé qué intentas con esas incipientes muestras de autoridad, ¿intentas pegarme?. Como si pudieras abatirme, no eres más que una mala copia de un libro de auto-ayuda; una mala imitación del papá que fuiste... Te desespera perder el control y lo coges por la armas, haciendo alusión a esos grandes héroes que sigues en secreto, mas te digo que no puedes tenerme, porque nadie puede. Entiendes de control, sabes como amenazar y mentir, manipulas cada situación y la llevas a la inercia, como un dictador, cualquiera, que intenta interrumpir la historia. Pero amedrentar, golpear, te destruirá las entrañas, es algo que no se puede olvidar. En condición de adulto, grotesco y maduro, ya sabes muy bien, eso de mutilar las verdades, en un sinsentido de defender a quienes amas, en pro de quitarles todo el peso a sus vidas, todo lo que los pueda dañar; despojarlos de toda libertad.
Golpea y mata, eres libre, porque nunca tendrás nada de mí; nada me interesa de ti. No puedes torturarme, algún día, cuando la carne muera, cuando los huesos se unan con la piel, tú, seguirás ahí, torturándote eternamente por lo que has intentado hacer. No quiero tú dinero ni tu ayuda, no quiero tus consejos genéricos, no quiero nada que puedas darme.

 Lo que hubiera sido que se quede donde está