miércoles, 29 de septiembre de 2010

animalito: contrólate

Ridículo, no sé qué intentas con esas incipientes muestras de autoridad, ¿intentas pegarme?. Como si pudieras abatirme, no eres más que una mala copia de un libro de auto-ayuda; una mala imitación del papá que fuiste... Te desespera perder el control y lo coges por la armas, haciendo alusión a esos grandes héroes que sigues en secreto, mas te digo que no puedes tenerme, porque nadie puede. Entiendes de control, sabes como amenazar y mentir, manipulas cada situación y la llevas a la inercia, como un dictador, cualquiera, que intenta interrumpir la historia. Pero amedrentar, golpear, te destruirá las entrañas, es algo que no se puede olvidar. En condición de adulto, grotesco y maduro, ya sabes muy bien, eso de mutilar las verdades, en un sinsentido de defender a quienes amas, en pro de quitarles todo el peso a sus vidas, todo lo que los pueda dañar; despojarlos de toda libertad.
Golpea y mata, eres libre, porque nunca tendrás nada de mí; nada me interesa de ti. No puedes torturarme, algún día, cuando la carne muera, cuando los huesos se unan con la piel, tú, seguirás ahí, torturándote eternamente por lo que has intentado hacer. No quiero tú dinero ni tu ayuda, no quiero tus consejos genéricos, no quiero nada que puedas darme.

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