La perfección depende de las perspectivas, pero puedo decir que hay cosas que simplemente no pueden serlo, porque son parte de una transición. La ciencia avanza y nunca se detiene y mientras lo hace descubre aberraciones y destruye religiones, dioses y héroes. Si miramos hacia atrás para ver lo estúpidos que fuimos, nos apoyamos en la ciencia, que a su vez demostrará lo estúpidos que somos. Es algo que no puede detenerse. Como dije, las perspectivas no tienen lugar en el método científico y por eso las ciencias son exactas dentro de lo que se puede entender como exacto. Y así se forja la tónica del mundo de hoy, incluso puedo llegar a pensar que la ciencia en sí, ha perdido el rumbo que buscaba el saber. Puede parecer estúpido comprar un computador hoy si mañana fuera a ser éste mejor, como puede parecer estúpido creer en algo que mañana será refutado. Pero puede no parecer tan estúpido vender hoy, algo obsoleto que parece nuevo, para luego vender eso nuevo ya siendo arcaico y así sucesivamente. Fuera de todo este negocio que puede ser la ciencia, está el mundo de lo irreal, en donde, casi por definición, necesito hablar de él desde algún punto de vista. Dentro de esto que parece tan subjetivo existen cosas que no se pueden hacer más perfectas y aunque sean arremetidas contra mil relatividades, para todo punto de vista éstas siguen siendo perfectas. Para entenderme mejor mañana, puedo reírme de como usaban el pelo en los setentas o de que se haya creído que la tierra era plana, pero jamás podré reírme de la música que se escuchaba, porque eso, es algo único, que no puede reemplazarse ni romperse. Incluso dentro de la música, existen tendencias y eso me puede parecer estúpido, pero es algo ajeno a ella; ajeno a la perfección misma. La inteligencia evoluciona y el saber aumenta, pero, como ya lo dije, hay cosas que son perfectas, que no necesitan evolucionar porque ya lo han hecho; no pertenecen a este mundo. Pienso que los sentimientos no pueden evolucionar, sí cambiar. No hay sentimientos mejores que otros, sólo distintos y cada uno es perfecto. Y tal vez algún día llegue a pensar distinto, puedo llegar a ser más rápido, más viejo o más sabio, pero, en ceteris paribus, no podría llegar a sentir distinto de lo que siento ahora...
domingo, 13 de febrero de 2011
sábado, 12 de febrero de 2011
me faltan palabras
Anhelo el momento del día cuando ya no puedo escuchar nada más que ese ruidito como de interferencia que viene con el silencio, para así recordar el silencio absoluto. Todo se transforma en aquel momento del día en el que ya no hay voces ni remordimientos, porque no puedo oír nada más que el zumbido que se intensifica mientras avanza esta noche indefinida por el universo. Casi como en un sueño, quiero buscar esa oportunidad en el que todo el estruendo explota, como en un big bang que enmudece mi infinito para crear la nada perfecta, esa nada secreta de donde no escapan los pensamientos. Anhelo este instante del día en el que todo se convierte en nada por un par de segundos eternos.
mellon collie
Encerrado viendo fotos, como si eso que me hacen ver pudiera hacerme olvidar la música que arde en mi cabeza y que no puedo tocar o las palabras que nadan libres y que no puedo atrapar. Es de cobardes recordar, cuando lo haces por cobardía, porque es fácil y ahora me siento cobarde; atrapado, haciendo algo para no sentirme nada. Es como estudiar horas y horas eso que en realidad ya sé para que mi tiempo por fin tenga un uso sensato. Recordar, estudiar o leer... si buscan el mismo fin, ¿qué sentido tienen, entonces, en sí mismos? Al fin y al cabo, distracciones no convencionales que acallan esas voces que no pueden silenciarse nunca.
jueves, 10 de febrero de 2011
Por la csm ya son las 5.
Me cuesta encontrar el punto en el que puedo comenzar a repartir daño a los demás sin remordimiento alguno. No sé si estará dentro de nuestra naturaleza el protegernos o amarnos, pero veo como a nadie le importan aquellas estupideces que me coartan en este momento. Y entonces, en la balanza no puedo entender qué tiene más peso, si mantenerme fiel a eso que creo estúpido, pero cierto o llevar a sus límites mi potencial. El éxito muchas veces puede parecer inescrupuloso. Algunas personas están condenas y, aunque no quiero ser determinista, veo que la única forma de enfrentar aquel "fatídico" destino sería dejar de ser persona. Tal vez dejar de ser quien eres es sólo un pequeño precio a cambio de lo que deseas. En ciertos aspectos se parece mucho a venderle el alma al diablo. ¿Destino? Hablamos y hablamos del sentido de nuestra existencia y yo quiero encontrar aquella vida en la que no tenga que cambiar, porque al final terminas convirtiéndote, por las buenas o por las malas, en eso que has elegido.
El primero después del segundo
Reviso y leo papeles sin parar, buscando esa respuesta que conoce el lugar aquel, que está en la punta de mi lengua. Sin esperar encontrar nada afín, un día llegamos como a un hotel de madera, lleno de cosas que no entendería. Nuestra suite era hermosa.
Como en ese sueño aquel, dormíamos abatidos por el sofocante calor de una tarde soleada y en el sueño de un sueño recorrí las instalaciones, sin más expectativas que matar un par de segundos ingenuos. Todo iba como lo esperado por todos, cuando vi aquella piscina. Sus recovecos contaban historias conocidas, como esas que he intentado recordar tanto tiempo.
miércoles, 9 de febrero de 2011
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Lo que hubiera sido que se quede donde está
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He estado pensado mucho en el estado (uuuy si, se escriben igual las weás). O el Estado es con mayúscula? En volá, pa no confundirlos. Lo bu...