Cuando me acerque un poco a la verdad, espero poder entenderla y espero que esta también me entienda... me despido.
viernes, 27 de agosto de 2010
jueves, 26 de agosto de 2010
qué rico caminar bajo la lluvia... sin más preocupaciones que comprar un regalo. la lluvia no me puede mojar, no me puede dañar, porque me río de ella. la música acentúa mi antipatía. me divierte ver a la gente y sus problemas, me divierte ver como la lluvia puede molestarlos; me hace sentir especial...
que rico es mojarte bajo la lluvia, cuando sabes que tienes un lugar donde llegar...
miércoles, 25 de agosto de 2010
Para qué extender esta absurda travesía a la muerte. Por qué tratar de darle un sentido, con falsos dioses y consumismo, al pasar irrelevante por la tragedia de lo que es la vida misma. Por qué agradecer, entonces, la maldición más grande escupida contra cada uno de nosotros al momento de la concepción. Amor, ideales, felicidad: pequeñas condenas, enemigos acérrimos de la libertad; la muerte. Libertaria, te llevas el peso de los prejuicios; anhelada. Muerte, trasciendes, superas a la verdad y a la mentira, al bien y al mal, liberas. Si tú fueras una elección, en el mundo no existirían temores ni miserias, y mi cobardía no sería un problema para borrarme contigo. Vivir o ser libre: conceptos contrapuestos por culpa del antinatural apego a la vida. Cuando entendamos que la muerte es un privilegio, vivir por fin tendrá un sentido real, único y personal; la muerte, por otra parte, ninguno...
Por eso elijo morir, para saber porque vivo. Porque amar es sólo una forma más de esclavitud, ¿si muriera, entonces, mis palabras tendrían sentido? Quiero morir y saber qué se siente, pero quiero, también, disfrutar los privilegios de estar muerto... ¿Desaparecer es como morir?
guitarra
Guitarra café y roja, ¿por qué volteas? ¿por qué me abandonas? Ahí colgada, me das la espalda. Con tus clavijas relucientes de luz. Tus curvas reflejan los contornos de mi habitación, vacía de pena; me tientan a volver por ti. Tan bella, tan perfecta, tu color desorbitante me muestra imperfecto, asustado, ingenuo...
Quiero que hagamos las paces, pero por más que lo intento, no consigo despertarme de ese sueño de compases fulminantes, que asesinan lo nuestro. Ambos somos culpables, o tal vez ninguno, ¿quién sabe? El mundo es un lugar injusto... Sólo tú puedes hacerme volver, trae contigo esos acordes mágicos que me dan vida verdadera. Perdóname, acéptame por fin de vuelta... porque sé que tú tampoco puedes vivir sin mí, te han hecho para mí, como a mí para ti... Maldita orgullosa, revivamos este pacto de sangre que nos dejaba vivir. No seas obstinada; nadie te cambiará las cuerdas...
lunes, 23 de agosto de 2010
domingo, 22 de agosto de 2010
sábado, 21 de agosto de 2010
Te espero.
Como diría el huason, estoy esperando una llamada, vivo por esa llamada, pero no sabría siquiera si contestar si llegara a recibirla, no sabría qué hacer con ella.
los hombres
Al final de todo tipo de conclusiones, después de la guerra, del poder, del amor; te das cuenta que todo lo has hecho en pro de tu ego. Te conviertes en tu orgullo, se apodera de todo lo que haces, inconscientemente. Tu ego no quiere poder por el poder mismo; el poder es lo que lo alimenta.
Piénsalo y sabrás que es cierto.
viernes, 20 de agosto de 2010
jueves, 19 de agosto de 2010
mañana sigo...
Cuando no existe compañía alguna; en la ambigüedad de la conciencia se gesticulan infinitos acuerdos autocomplacientes, que nos conducen a la inercia. La naturaleza del hombre tiende a la estabilidad, el afán de comodidad le imposibilita a romper sus propios esquemas. En general, la confianza en el sistema es lo que mueve al mundo, confianza recíproca e omnipotente. Un sistema cimentado en deberes, deberes que obligan, por miedo a fallarle a la confianza en sí, a responderles ciegamente, desautorizando cualquier confusión intrínseca. La confianza no permite dudas, aniquilando así, las debilidades la conciencia en pro de un sistema perfecto. La intransigencia de la perfección, admite a su vez, sólo un par de razones antes de lastimar definitivamente la credibilidad, entonces dichas razones deben ser absolutas. Esta inflexibilidad nos lleva, así, a una verdad forzada o a una flojera autoinfligida, imaginaria e inexorable.
Considerando al hombre como una especie subversiva por naturaleza, parecen convenientes ciertas condiciones que lo llevarían a un bien común, dicho bien que tiene un peligrosísimo grado de interpretación. Ahora entendiendo el bien personal, inmensamente menos dudoso, como la realización de los ideales naturales de cada uno, se puede llegar a buen término sobrentendiendo la propia debilidad de la conciencia. Conociendo la nueva naturaleza del hombre común, la mejor manera de conseguir cualquier íntimo ideal, sería abolir, parcialmente, la conciencia, corrompida por las seducciones del mundo moderno. Si las razones se superponen a la razón, nos eximimos de confusiones en pro del porqué. Si las razones son honestas, entonces, la libertad será plena.
sábado, 14 de agosto de 2010
lunes, 9 de agosto de 2010
tu indiferencia es la ignorancia.
La incongruencia está en estar a favor de las leyes mismas, que en sí significan restricciones, pero en contra de cualquier otro método de control. Puede ser debido al concepto mismo de libertad. Pero si no crees ni confías en el actuar del hombre, reprimiéndolo con leyes, ¿Por qué has de reprochar las religiones? ¿No es incluso uno más libre de elegir en qué creer, que de elegir qué leyes te han de restringir? No estoy intentando defender a las religiones, pero dentro de un sistema que es capaz de vender hasta la última gota de agua, ¿No podrían considerarse las religiones como un mal menor?
Donde la democracia es el juego o el pan, da igual, y el sistema económico poco a poco se lleva todo rastro austeridad. Cuando el mundo se vuelve cada día más estúpido, cuando los libros son cada vez más caros y la televisión cada vez más hermosa; el control cae por todos lados. Parece atractivo estar siempre conectados, ya no existen ratos "desocupados"; ya no existe el silencio. ¿Qué puede ser más hermoso? Pero los conceptos se tuercen en intrincadas verdades colectivas, manipulando la existencia hacia un fin esperado por pocos. El poder asesinó a la cordura, y el control amarró el poder a las manos de quienes entendieron, en un designio perpetuo. Si está en desarrollo el apocalipsis de la inteligencia, se puede pensar en la decadencia absoluta de las libertades; sólo queda salvar lo que tengas a la mano. Está dicho y las cartas sobre la mesa, sólo la inteligencia puede liberarnos. Cuando la estupidez es inminente y agradecida, la religión no es más que un pequeño precio de la estabilidad; se transforma en un método antisubversivo más eficaz que cualquier droga. Livianamente se puede pensar que, luego de habernos revolcado en nuestra propia necedad, si aceptas las leyes, cualquier otra forma de estabilidad puede ser válida, mientras no viole las libertades individuales. El libre mercado no tiene nada de libre.
Después de todo, aún no me queda claro si, la ignorancia va de la mano de la esclavitud o de la libertad. Creo que si la ignorancia es común, nos lleva a la esclavitud, pero a una esclavitud feliz, involuntariamente elegida; desconocida. Por la naturaleza de las circunstancias, toda virtud individual que escape de la oscuridad, nos lleva a privarnos de libertad. Y morimos sin importancia mientras nos gobierna un poder absorto de más poder. Muere nuestra idea de libertad.
A todo esto existe un pero que no soy capaz de redactar aún.
domingo, 8 de agosto de 2010
irónico.
Me acabo de dar cuenta que la persona que creó todo este universo, oscuro, de displicencia, no tiene ni una sola palabra en su honor. Me da risa pensarlo, es tan asquerosamente insignificante...
Rabia y más rabia.
Pendejas culias. Aparten ese lenguaje infame, subversivo, peligroso, que me alejan resolutivamente de las tardes ocres con mi hermana. Mundo de mierda, déjala en paz. No quiero tu peso sobre sus infantiles pensamientos; ella no quiere, sé que no, tus asquerosas enseñanzas de libertinaje. Déjala en paz, déjamela. Qué tan malo puedo ser. Déjala tranquila, suave; siempre suave, indefensa. Egoístamente, no puedo dejarla partir, a las miserias de la decadencia de un progreso ciego. Ególatra, como el vuelo de un albatros, solitario, la necesito conmigo; para hacerla perfecta, como yo. Maldita sociedad, déjala en paz. Ella no quiere tus banalidades, ella quiere estar a mi lado por siempre, para juntos jugar, como en antaño, y palidecer bajo las tenues sombras del crepúsculo. Eternamente, sin aborrecer los rastros del alba en nuestros cabellos ya blanquecinos. Hermanos eternamente, enfrentamos incipientes muertes y vidas; como el rojo afronta al azul para evitar vestirse de púrpura, asesinaremos cada diminuto rastro de un púrpura sanguíneo. Libres, por siempre encadenados.
Hoy ten miedo de mi.
En un espasmo breve vuelan por la razón todas mis limitaciones; frustraciones y anhelos íntimamente reprimidos. Evitando cualquier tipo de juicio moral, reduzco las acciones y las trasformo en personas; consigo perfiles tenuemente definidos por un amalgama indefinible, perfiles que sueño. Distingo rasgos que admiro. Admiro a quienes son más inteligentes que yo, más creativos, más altos o más lindos. Admiro a quienes no cuestionan nada y quienes su escepticismo los lleva a finales insospechados. Me gustan los que no toleran la rutina y admiro a quienes pueden soñar con un mañana cada vez más parecido al hoy. Admiro a quienes pueden ir a clases y estudiar como también a quien se atrevió a no estudiar. Admiro a aquellos que no pueden ver las injusticias y a quienes las pueden ver mejor que yo. Amo a los seres que luchan al alba y me fascinan los que soportan cada golpe sin escupir ni un solo pétalo de sombras. Me asombran los que caminan, partidos, con sus entrañas destrozadas, pero aún más quienes enfrentaron a la vida con sangre, y ganaron. Me sobrecoge el amor que enfrenta prejuicios. Me intrigan quienes han matado y admiro a quienes respetar la vida sigue siendo una cuestión inamovible. Admiro la consecuencia y a quienes ni las más sutiles técnicas los pueden hacer contrariarse. Anhelo a aquellos que pueden reír sin dejar de fascinarme quienes parten su alma a voluntad. Me asombran los que siguen sus ideales y los que pueden dejarlos. Desde cierto punto de vista todo tiene un fin y su propio sentido, sea azul o rojo; real o imaginario. Todo tiene algún sentido. Admiro también a todo el que no lo tiene. Yo tan solo soy una burda mescolanza de fracasos y miedos inconclusos.
sábado, 7 de agosto de 2010
Y tocaré de nuevo el viento.
No sabría decir cuando fue la última vez que sentí esta imperiosa necesidad de escuchar una canción; no sabría decir cuando fue la última vez que sentí. Va más allá de todos los deseos, de todas las condiciones existentes y se expandirá por todas mis extremidades mientras no cumpla sus intensiones.
Se saborea el color tornasol de una futura dicha absoluta, mientras me aproximo; aunque dilato absurdamente cada segundo, sé que esto no puede durar ya mucho más...
jueves, 5 de agosto de 2010
frío
Volví a los vicios pasajeros, y con ellos vuelvo a sentir, nada. Dentro de la nada, la parte de sentir me consuela. Al momento de revivir, creí que no extrañaría nada. Bastó nada más que un segundo, para encontrarme con todos esos intentos, hablándome paralelamente. Entonces empiezo a recordar el porqué de mi disidencia. Se abren los vacíos de este mundo ficticio; creado y vendido dentro de mi. Se descomponen en partes los sentimientos reales, volviéndose todo, la farsa que anhelaba. Entiendo porque tanto lo odio, porque me recuerda todo lo que tengo. Al final comprendo, que la mentira la vivo como renegado, en una falsa comedia de una vida con sentido. Sin poder superar mis miedos, sigo marginándome en un proceso cíclico, que no me llevará a ningún lugar más que a unos metros de estas letras.
martes, 3 de agosto de 2010
¿Dónde están?
¿Dónde están las palabras que no me dejaban en paz? Desaparecieron por un momento; espero.
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Lo que hubiera sido que se quede donde está
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He estado pensado mucho en el estado (uuuy si, se escriben igual las weás). O el Estado es con mayúscula? En volá, pa no confundirlos. Lo bu...