Aún sin saber el cómo he llegado a esta relatividad paralela, camino entre cosas que se han construido en un día, sobre lo que yo creía que era la realidad. Dentro de una micro común, me pregunto a dónde vamos. Todo parece tan inofensivo que me aterra. Ya no sé si podré llegar a mi casa; no puedo ver mis huellas en la arena, no reconozco las casas a mi alrededor. Hay cosas que nunca estuvieron ahí y no entiendo qué pasa. ¿Todos aquí verán lo mismo? No quiero saberlo, no me puedo arriesgar a que algo de lo que amo no sea cierto. No quiero que ella, que mira por la ventana, no sea real; nunca la vi pagar el pasaje ni pude ver la micro parar para que ella bajase ¿eso la hace menos real? Lo único que la hace verdad es el asiento vacío que usaba, pero tal vez la confundí con una maleta.
Ya no tengo pruebas de como volver, he perdido la noción de cuantas puertas he atravesado hasta aquí. No puedo contar lo que no veía y no puedo ver lo que no existía; acabo de crear toda esta mentira, acabo de verla. ¿Cómo saber cuántas veces he virado en la esquina si no he mirado por la ventana? ¿Cómo saber si me he bajado en el lugar correcto si ni siquiera recuerdo qué decía el cartel de la micro? Existirá el lugar correcto, me pregunto. Me asusta la idea de atravesar puertas, una y otra vez, sin entender qué es lo que ha cambiado a mi alrededor. Me aterraría saber que ya ha pasado; a veces me asustaría que me dijeran la verdad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario