domingo, 14 de noviembre de 2010

La única wea que me hace feliz no tiene que ver con la vida ni con la permanencia. Busco entonces el miedo, encontrar entre la oscuridad esa verdad paralela que algunos han entendido y alcanzado. No hay más verdades que dormir, ni más felicidades que soñar, porque fuera de eso, nada es verdadero. Quiero pasarlo mal, tener hambre y estar solo. Quiero llorar todos los días y reír con el sol. Quiero que el viento me ayude a caminar, mientras mueren mis ojos y mi pelo. Quiero que esta desesperación se lleve mi alma para así poder encontrarla. Caminar ciego. Quedar ciego me atrae, me gusta la idea de ver más que todos los que pueden ver con los ojos.

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 Lo que hubiera sido que se quede donde está