lunes, 11 de abril de 2011

cuadernos

No sé por qué, pero el que come a mi lado me da pena, tal vez porque tiene hambre; la forma de comer puede decir mucho de ti. A lo mejor esa empanada es su almuerzo, como el mío, que fue una mierda. ¿A alguien le daré pena también?

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 Lo que hubiera sido que se quede donde está