Me convierto en mi propia inercia, en una sombra de un recuerdo que busca iluminarse con fantasías. Esperando nada y mirando la hora y el día, calculando exactamente los segundos que llevo de abstinencia. Toco las canciones que ya conozco, una y otra vez, no para encontrar consuelo o compañía, sino buscando no enfrentar eso que desconozco y que tanto me aterra y me paraliza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario