Dios! ¿por qué no te encuentro? Ya no te escucho; ya no puedo escucharme, ¿será que mi herejía termino por matarte? Vuelve, por favor vuelve, te necesito; no puedo seguir solo. Ya no tengo conciencia ni amigos porque en tu día te llevas quien he querido ser. Me han dicho que siempre podría confiar en ti; que jamás me abandonarías, pero revientas mi cabeza y aún no puedo encontrarte... Dios, que ayudas a los ingenuos, a los tontos o a los desamparados; ayúdame un día más, te necesito estúpido... quiero ser estúpido como las aves... ¿acaso no valgo más que las aves? Dios, amado; hermoso, llévame de nuevo a la rectitud, ya no quiero estar solo; enamórame de tu amor infinito, súbeme a los cielos, porque quiero estar en tu gloria. Mátame y sácame de las tinieblas, de las tinieblas de tu sombra. Quítame el dolor de no estar a tu lado... llévame de nuevo... háblame de nuevo, porque necesito de tu voz, necesito un destino y un plan de Dios... quiero ser puro, quiero volver a nacer... ciego y eterno... quiero volver a tu gloria.
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