Sabía que llegaría este día. Ya no tengo nada lindo que decir de ti, tampoco te odio; no siento nada por ti. Todo fue un error. Me arrepiento de lo que perdí y de en lo que me has convertido. Olvidé muchas cosas; me olvidaba del mundo a tu lado, pero no estoy aquí para decirte cosas lindas. Me di cuenta que no fuiste más que un anhelo de encontrar lo que no existe. No eres esperanza ni un final; tan solo el camino fácil de una búsqueda sin destino. Ya no te recuerdo aun cuando lo intento; por fin te has ido para siempre. Entonces se destruye con quien eres la realidad y eso te aleja. Te lo advertí en mis cartas, pero cuando las escribí mentía para salvarme, porque yo lo creía imposible. Ya no quiero visitarte en sueños; ya no lo intentaré más. No fuiste más que una burla del destino. Me arrepiento de haber estado en lo cierto. No eres ni la mitad de lo que eras, ya no eres nadie. No eres interesante ni entretenida, sólo te quedan tus lindas facciones. Me agrada, sí, saber que los peros eran verdaderos; incipientes enfermedades contagiosas, asesinas de la libertad. Sigo siendo yo; disminuido y nuevo. Al final, siempre tuve razón.
Ojalá vuelvas, te necesito para seguir con esto aquí plasmado y te lo debo todo a ti. Me gustaría recordarte para sentir que todo no fue en vano. Me gustaría poder escribir de ti. Me gustaría terminar lo que quise empezar. Tal vez cuando ya no te pueda ver te conviertas en un bonito recuerdo; cuando ya nada tenga más importancia que mirar el sol pintar las nubes al viento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario